. El capital privado complementa, apuntala y es la locomotora del crecimiento económico, no es el gasto público solamente.
Decretado
prácticamente el recorte del gasto público a través del anuncio que hiciera
recientemente Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda, la mayoría de
analistas centran su preocupación en el impacto negativo que se reflejará en la
economía. No es un asunto menor, evidentemente.
Sin
embargo, en lo personal, la mayor afectación sigue estando en la inversión
privada. El capital privado complementa, apuntala y es la locomotora del
crecimiento económico, no es el gasto público solamente.En
los últimos dos años, la inversión privada prácticamente no ha hecho sentir su
impacto, en parte porque los empresarios siguen esperando que el gobierno
despliegue las reglas de juego que hasta hoy están en el papel y nadie las
ejecuta (persiste la incertidumbre, el reparto de cuotas de poder en los
reguladores y la poca capacidad de los funcionarios públicos para ejecutar
desde el gobierno) y; por otra parte, la confianza en el actual gobierno poco a
poco se diluye a pesar de los esfuerzos por anunciar (más en el exterior) que
todo va bien y que el efecto de las reformas será en el mediano plazo.Es
decir, incertidumbre por no saber a qué, cómo y a quién beneficia/perjudica el
gobierno, y desconfianza por los escándalos de corrupción, el fortalecimiento
del capitalismo de amigos, el regreso del centralismo político y económico, y
lo errático de la conducción económica, principalmente.Más
allá de lo que suceda con las finanzas públicas durante el presente año, lo
determinante del comportamiento de la economía será la expectativa del sector
privado, principalmente de los empresarios.Con
base a datos del INEGI, la demanda interna generada por el sector público equivale,
en números redondos, a 20% del total, mientras que la del sector privado llega
al 80% o poco más.Claro,
es ingenuo pensar que toda la demanda del sector público tiene el mismo efecto
en la economía. Hay de gastos a gastos: los salarios de los burócratas, el
gasto corriente, las estructuras gubernamentales dispensables y onerosas, los
presupuestos que ejercen los partidos políticos, los programas sociales
clientelares… Estos recursos, es sabido por todos, que no tienen el impacto de
las obras de infraestructura o los recursos destinados a proyectos que van a
permitir que haya también inversiones privadas y a la larga aumentar la productividad
del país. Pero eso es intocable por la clase política.Por
ejemplo, un problema paralelo a los recortes es que se ha hecho énfasis en
cancelar proyectos hidráulicos, carreteros o ferroviarios y no en la reducción
de los salarios excesivos de Diputados, Senadores y Ministros, por citar solo
unos ejemplos; o los recursos que se destinan a los partidos políticos para las
campañas; de esos dineros ni se habla. He ahí la grave crisis de credibilidad
por la que atraviesan nuestras instituciones públicas.Adicionalmente, el
componente más importante de la demanda interna de la economía es el consumo
privado, que tiende a ser más estable que la economía en su conjunto. El
crecimiento que ha tenido en los dos últimos años es de 2.3% anual real, en
promedio. Y, por ejemplo, en el lustro previo a 2012, la tasa fue de 2.0%. Aún
más, en el periodo de 2000 a 2014, la tasa promedio de crecimiento del consumo
fue de 2.7%. Es decir, las fluctuaciones que tiene son relativamente menores.
Al respecto, la semana pasada daba cuenta del comportamiento de la confianza
del consumidor como la máxima preocupación del Banco de México. Puede usted
revisar en:http://leonardoengd.blogspot.mx/2015/02/confianza-del-consumidor-enero-2015.htmlhttp://www.reeditor.com/columna/14767/11/economia/minuta/banco/mexico/29/ene/15En
contraste, la inversión privada es altamente sensible a las fluctuaciones de la
economía y a la expectativa de los agentes económicos. En los dos años que
terminaron en el tercer trimestre del año pasado, apenas creció 1.3% anual, en
promedio.Pero,
por ejemplo, en el periodo comprendido entre 2000 a 2014, la tasa media anual
de incremento en la inversión privada fue de 3.1%, pero con grandes
fluctuaciones. Entre 2008 y 2009, tuvo una caída acumulada de 12%. En contraste,
entre 2010 y 2012, tuvo un incremento de 24%.http://leonardoengd.blogspot.mx/2015/02/indice-de-volumen-fisico-de-la_24.htmlhttp://leonardoengd.blogspot.mx/2015/02/indice-de-volumen-fisico-de-la.htmlEn
suma, de las tres variables que he descrito el día de hoy, el factor
determinante de las variaciones de la economía es principalmente la inversión
privada; luego, es el consumo doméstico y; finalmente, la inversión pública.Ahora
bien: ¿De qué depende la inversión privada?Depende
fuertemente de las expectativas y éstas a su vez son influidas por la
confianza. Otra vez la confianza.¿Usted
cree que los empresarios ven en Luis Videgaray a un Secretario de Hacienda que
dá certidumbre a la economía mexicana? ¿Confiarán en un funcionario que no
acierta en el dato de crecimiento económico para el país, que da explicaciones
en periódicos extranjeros y no para la economía mexicana, que basa su resultado
en el anuncio de expectativas que no se han cumplido? ¿Confiarán en el
Secretario de Hacienda que incrementó los impuestos, fortaleció (aparentemente)
la recaudación de ingresos para el gobierno, pero, frenó el consumo privado?Cualquier
contexto económico exige que el ministro de hacienda y el gobernador del banco
central deben ser los principales generadores de certidumbre y confianza en los
mercados.Del
mismo modo, en cualquier tipo de negocio y sector en el que se opere, es
necesario definir alguna expectativa para el crecimiento del mercado y, en éste
cálculo, siempre está presente una expectativa en la que influye el ánimo de
empresarios y consumidores. Por esa razón, cuando hablamos de la recuperación
de la confianza no estamos hablando exclusivamente de un tema de orden social o
político, sino del comportamiento de la economía.Los
volúmenes de inversión requeridos para dinamizar la economía mexicana nunca van
a hacerse efectivos mientras el sector privado no tenga confianza. En este
momento, ésta tiene que ver fuertemente con el tema del Estado de derecho.Los
inversionistas saben que el entorno internacional no es controlable, pero sí el
cumplimiento de la ley. Si el Estado, que no sólo el gobierno, no logra un
cambio efectivo en la percepción respecto a su disposición y capacidad para
hacer cumplir la ley, va a ser difícil que la inversión crezca lo necesario.Sin
duda, el mayor déficit para estimular el crecimiento económico sigue estando en
la inversión privada. El capital privado complementa, apuntala y es la
locomotora del crecimiento económico, no es el gasto público solamente.@leon_alvarez