¿Es la solución votar al menos peor de todos?

“No votar, no da derecho a quejarse. El que no vota no se puede quejar”

 

. El que no vota no se puede quejar”
Estoy absolutamente hastiado de escuchar esa frase tan condescendiente cuando hablo de política o simplemente expreso mi realidad: “yo no voy a votar”. Primeramente estoy en mi plena libertad a no ejercer mi derecho a votar. Este hecho no implica que rechace la democracia, ni que rehuse de la política, ni que prefiera obviar la situación nacional… no, no es ninguna de esas críticas que suelen proferir ciertas personas que no me conocen, ni saben como realmente soy. Es todo lo contrario, me preocupa muchísimo la situación política de España, como la de otras naciones. No obvio la tendencia negativa hacia la deriva que está tomando el país en el que vivo. No me olvido de la situación social de muchos colectivos. Me da vergüenza la situación actual y por eso tomo esta decisión

A mi nadie me da el derecho a opinar o a quejarme porque vote o no vote, vivo en libertad y a mi, realmente,  me parece mucho peor votar “al menos peor de todos”, porque significa votar y apoyar el estado de mediocridad general y fundamentalismo económico que asola este país. Yo no voto, porque me sentiría hipócrita por votar a alguien en el que no creo, al igual que no creo en el sistema electoral actual, por ese simple hecho no voto. Si tengo que votar por dos proyectos, sean de una comunidad, una empresa o cualquier institución, y ambos me parecen mediocres y que no aportan un fin loable, mi crítica o reclamación hacia ambos es desechar mi oportunidad a votar y si el sistema en el que ambos se deciden me parece ineficiente y discriminatorio, tampoco participaría en él. Este gobierno me parece que está siendo muy dañino para la estructura económica y el nivel de vida de la ciudadanía, pero la oposición, no sólo del Partido Popular, sino del resto de partidos me está pareciendo igualmente perjudicial, sólo enfocados a su bien personal o partidario con una política de oposición destructiva y, en ningún caso, constructiva, complementaria y participativa, tal y como debería enfocarse. Me parece inmoral votar en algo en lo que no creo y a lo que no apoyo. Es ir contra mis creencias. Y hacer esto, me parece mucho más perjudicial hacia la democracia que no votar. Por que con este acto, estoy expresando claramente mi opinión. Creo que si la sociedad no está contenta con el estado de la política nacional, no debería de votar, tendría que guardar su derechor para un proyecto real efectivo, positivo y social, porque si  se desembocase en un porcentaje de participación ínfimo, un gobierno sin el apoyo del pueblo estaría desligitimado para gobernar.

Si tuviese voz y no sólo voto, seguramente lo ejercería, pero el voto de nuestra democracia es un cheque en blanco para unos individuos que implantan sus creencias sin buscar el bien general de la sociedad. Aunque no olvidemos que tas estas palabras son mi punto de mi vista, mi objetividad hospedada en el lado del prisma en el que se sitúan mis creencias, mi moralidad, mi forma de ser.

UNETE



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