Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Donald Trump   ·   Escritores   ·   Lectores   ·   Periodismo   ·   Sociedad   ·   Andrés Manuel López Obrador   ·   Libros   ·   Poesía   ·   Cultura   ·   Reseña



La "magia" de Twitter


Inicio > Comunicación
20/02/2015


2530 Visitas



“Lo bueno, si breve, es dos veces bueno…”


“Los Twitteros se sienten divos, soñados, la creme, la elite de las Redes Sociales, pero es una Red limitada, con solo 140 caracteres”, dijo hace días un conferencista que se jactaba de saber todo acerca del tema.

Dentro de las Redes Sociales, Facebook, Google+, YouTube,... me considero Twittero de hueso colorado y me molesto su apreciación tan a la ligera, ¿porque, qué hay de cierto en lo que dijo?.

Si, es verdad que “solo son 140 caracteres”, pero ver esa cantidad de letras con todo y espacios como una simple limitante, es hablar de este tema de la comunicación tan complejo en una forma muy superficial y sin comprender lo que es realmente Twitter ni haberlo estudiado a fondo, como tantos otros que cuando no comprenden algo simplemente lo descalifican, sin mas razón de peso que su falta de comprensión e interés para informarse de un tema en que se ostentan como “expertos”.

Para empezar, la brevedad y densidad de los “trinos” lejos de ser una desventaja puede mirarse como un valor en estos días aciagos en que parece que todo el tiempo estamos contra el reloj. Cuentan que Blas Pascal en cierta epístola a un amigo le dijo a manera de disculpa: "He redactado esta carta más extensa de lo usual porque carezco de tiempo para escribirla más breve". Lo anterior, para mi gusto, denota aprecio por el arte de pensar antes de escribir y hablar, y además respeto por el tiempo de los demás.

Por otra parte, es cierto, 140 caracteres parecen ser muy poco si no se tiene educada la mente para realizar todo el proceso que se requiere para emitir un mensaje interesante, atractivo, informativo, claro y preciso en tan pocas letras, eso lo sabemos de sobra quienes pasamos por la tortura de aprender a cabecear las noticias para los periódicos; la de ocho columnas era especialmente terrorífica, porque además era una carrera contra el tiempo.

Tuve la suerte de tener por maestro en esas lides a un querido amigo, Carlos Figueroa Sandoval (qpd), según Manuel Buendía uno de los doce apóstoles del neoliberalismo en México, pero que sabia de eso “latín, latón y lámina acanalada”, y a quien mi amigo Mario Vázquez Raña (qpd) me asigno como tutor. En una ocasión me hizo cambiar la de ocho 33 veces y a la 34 ya no me contesto el teléfono, me fui con esa “cabeza” de la nota en la portada de El Sol de Durango.

Pero el proceso mental que discurre entre una idea y su redacción en tan pocas letras, exige varios procesos mentales complejos.

Para empezar, es preciso encontrar entre toda la frondosa cantidad de textos, audios y videos que se difunden, aquellas ideas que poseen un verdadero valor informativo, que están en el sentimiento y la mente de todos, para poder enfocarse en lo verdaderamente interesante y trascendente, separar el grano de la paja, con lo que a medida que se ejercita esta sensible habilidad, se va desarrollando el “ojo clínico” indispensable para detectar solo intrínsecamente valioso. Es frecuente que lo bueno viene a la mitad o en la parte final de los textos que leemos, pero la paciencia y perseverancia al final siempre rinden frutos.

Lo anterior debe acompañarse de la intuición, ese concepto que para algunos suena a misteriosas e impenetrables habilidades femeninas para escudriñar en lo mas recóndito de los secretos casi de una ojeada, pero que para  Hogarth, tiene que ver mas con el conocimiento y dominio de un tema: cada quien escribimos mejor lo que mejor comprendemos, aquello que por nuestra formación profesional y experiencia nos resulta mas próximo, afín y conocido.

Esa “intuición” que nos ayuda también a detectar paralogismos, infundios, mentiras que pueblan las Redes en búsqueda de incautos ávidos de notoriedad fácil y sin pena para hacer el ridículo, Figueroa me dijo también, que es preferible perder una “exclusiva” sospechosa que no se pueda confirmar, que ganar un ridículo permanente que acabe con la credibilidad y la confianza, y que nos pueda regresar como boomerang en forma de una demanda por difamación, calumnias o plagio de derechos de autor.

Esa intuición que nos ayuda además a detectar trolles y bots, camuflados bajo las mas variopintas formas para insertarse en nuestras conversaciones y desviarlas de los asuntos que les afectan a quienes les pagan. “Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazao” y unfollow, spam o bloqueo, si el rufián resulta además de provocador resulta insultativo.

Después, viene el análisis del tema para comprender su esencia, ¿qué es lo fundamental dentro de todo ese cumulo de palabra, verbos, adverbios, sustantivos, adjetivos, artículos, pronombres, etc.?. porque frecuentemente un tema sabroso no lo encontramos concentrado en un solo texto, sino que surge de la lectura de varios, como una pepita de oro escondida entre cerros de paja.

Posteriormente viene la síntesis, para resumir las ideas y concentrarlas en pocas palabras con todo lo valioso que pueda contener una información, lo que a su vez exige un repertorio variado de conceptos que nos permitan expresar la idea en forma clara, comprensible y atractiva: “variedad y precisión en el léxico”.

Un ejercicio del razonamiento dialectico, no viene mal, sobre todo si de la tesis, antítesis y síntesis, podemos extraer algo que nos confirme o deseche nuestras tesis a ser Twitteadas.

Y si se trata de un tema financiero o económico, entonces algo de lógica matemática apoyada en las otras nos puede facilitar el aterrizaje en algunas conclusiones interesantes, como la del famoso “subsidio a la gasolina”, que las Redes Sociales desenmascararon.

Finalmente viene el estilo, la elegancia para hacer del Twitt una prosa o un poema delicioso para el lector, algo que se disfrute y se celebre, algo que comunique razón y sentimientos, todo en 140 caracteres. Ya tenemos a poettwitts, juristwitts, etc., y que quizá, solo quizá, merezca el favor de un FAV o un RT, o un erotwitt digno de ser admirado (distinto de un pornotwitt).

Y a veces “bajan las musas, pero en otras no aparecen en días”.

Como se puede apreciar, todo este esfuerzo de análisis, síntesis, dialéctica, intuición, observación, redacción, etc., es adicionalmente un gran ejercicio de gimnasia mental que ayuda a mantener en forma nuestro cerebro y exorcizar a los extranjeros (alzheimer y parkinson) a la par que le educa a enfocarse en lo medular de los temas importantes y trascendentes, o divertidos, o agradables, cada quien según su gusto.

Pero la imaginación en los creadores de Twitter no para de producir nuevos adelantos.

Esos 140 caracteres no limitan, sino que abren el espacio para enriquecerlo con links, fotos y videos, de forma que su contenido se pueda convertir en la puerta de entrada para un articulo, un ensayo, un reportaje o un libro, que se linkean como anexos.

Igual pasa con las fotos (que en los Smartphones pueden ser hasta cuarto de un golpe), de los videos, que ya se pueden transmitir y tomar en vivo, aunque breves, o los links que ofrecen una noticia, o una película.

Y aunque algunos devotos de la teoría del esfuerzo máximo les desagrada, ahora Twitter retoma la potencia traductora de los Twitts en casi todas las lenguas conocidas en el mundo, desde la lap o la pc, con un solo click. Somos poliglotas Twitteros en 140 caracteres, sin esfuerzo, ventajas de la tecnología. Para los otros eun existen ábacos en algunos mercados de artesanías.

Excuso decir que si usted trae en su smarphone su cuenta de Twitter, y lo programa para que le reporte los Twitts de una cuenta bien informada, usted estará al día en las noticias al instante.

Como verán, no comparto la opinión del conferenciante que referí al inicio de este articulo, del cual no diré su nombre, ¿para que?, charlatanes que se dicen expertos, los padecemos por montones, como pasa con los que  se dicen “políticos” y son simples cortesanos.

Me parece mucho mejor el tàcito reconocimiento que se hace en el film dirigido por  Alejandro Gonzalez Iñarritu: "Birdman", ganadora del Oscar, a las Redes Sociales.

Para finalizar, citando a Baltazar Gracián “Lo bueno, si breve, es dos veces bueno…”, y Twitter es muy bueno, casi “mágico”, un firme refugio de la Democracia en nuestros días y un foro para denunciar y combatir los excesos del Poder Público, tan urgido de contrapesos.



@adiazpi

Etiquetas:   Redes Sociales   ·   Twitter   ·   Democracia

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

1 comentario  Deja tu comentario


Teraiza Mesa Rodríguez, Medico cirujano especialista en psiquiatria Adsolutamente de acuerdo.
Teraiza




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
21518 publicaciones
5228 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora