En la infancia soñabamos con ser algo en la vida: astronauta, bombero, médico, carpintero, cantante, chofer, karateka, actor, futbolista, carabinero, he incluso Presidente. Porque la mente de los niños es tan amplia y tan pura que muchas veces no saben los riesgos y los contratiempos que lleva alcanzar una profesión, tampoco saben lo que socialmente es bien mirado y lo más rentable para esta vida.




