De entrada, la noticia del recorte presupuestal anunciado por Luis Videgaray, el viernes 30 de enero de 2015, no debe asimilarse como negativo sino como una acción prudente y responsable del gobierno federal. De paso, se envía una buena señal a los mercados al cancelar proyectos que han sonado con problemas de corrupción y que, en realidad, tienen un valor presente neto negativo.




