. Francisco Barnosell, especialista en neurofisiología
clínica, en la conferencia: “Otra medicina es posible”, donde dio prioridad al amor
incondicional en el trato con los
pacientes.
Es muy frecuente pensar que
los medicamentos son la única alternativa para curar. En la actualidad, el
consumo de fármacos en España es altamente significativo y muchas personas
carecen de información de su ingesta y de sus posibles efectos adversos.
Existen varias herramientas
para contrarrestar la farmacodependencia:
·
Cambiar el
concepto de uno mismo
·
Enfocarse como un
ser único, provisto de valiosas cualidades
·
Replantearse la
vida con una visión más amplia
·
Reconocer y
desarrollar los propios talentos
·
Rodearse de
sonrisas
·
Disfrutar de la
belleza de la naturaleza
Los antidepresivos,
ansiolíticos e hipnóticos no solucionan el problema de raíz, aseguran los
especialistas. “Eliminan los síntomas: la ansiedad, el insomnio, el
nerviosismo, el malestar... pero el problema sigue estando ahí”.
¿Por qué sigue el problema estando ahí?
Porque es un estado mental el
que hay que sanar y la salud de la persona está íntimamente asociada a la
imagen que tiene de sí misma, por tanto la manera de pensar se manifiesta en
este estado.
Por otro lado, los medios de
comunicación difunden gran cantidad de contenidos sobre enfermedades y esto
termina siendo un foco de propagación del temor en la audiencia que en muchos
casos conlleva a la automedicación. Según el periodista Miguel Jara, escritor especializado en la investigación de temas
relacionados con la salud y la ecología, en su libro, La salud que viene, “no hay inversión publicitaria más rentable que
la promoción de la enfermedad y menciona el marketing del miedo que se infunde
en la sociedad y que pretende paralizar la salud con los estímulos que aquella
recibe”. El temor es un enemigo del progreso en todos los ámbitos.
Muchas personas tienen dependencia
con los medicamentos, pero logran liberarse. Lo he experimentado en una etapa
de mi vida donde ingería tranquilizantes y pastillas para dormir que me
causaban malestar en todo mi organismo, pero con una nueva visión acerca de mi
naturaleza espiritual, el temor fue desapareciendo a medida que fui descubriendo
que mi consciencia individual estaba unida a un Todo amoroso. Esta maravillosa
revelación me capacitó para vencer de todo tipo de temor, malestar y problemas
de insomnio.
El uso de fármacos produce
cambios en el cuerpo por la creencia o la fe de la persona en los mismos.
Consideremos el efecto
placebo: la persona ingiere una píldora creyendo que esto le traerá salud y
curación; pero como lo que se ingiere es una sustancia inocua, se comprueba que
fue la influencia de su pensamiento que alteró su estado de salud. Un buen
pensamiento y una confianza radical en la consciencia divina puede restaurar la
salud y otras circunstancias de la vida.
Mary Baker Eddy, autora del
siglo XIX, investigó y escribió sobre la relación entre la salud y la
espiritualidad. Ella descubrió el vínculo entre el temor y la enfermedad de esa
manera: “Sé el portero a la puerta del pensamiento. Admitiendo sólo las
conclusiones que deseas que se realicen en resultados corporales, te
controlarás a ti mismo. Cuando esté presente la condición que tú dices induce
la enfermedad, ya sea aire, ejercicio, herencia, contagio o accidente, desempeña
entonces tu oficio de portero y deja afuera estos pensamientos y temores
malsanos”.
Esto lleva a pensar que la curación va más allá del cuerpo y enfoca
a la salud como un estado o condición de la Mente. Cuando alguien quiere llegar
a su verdadero ser y origen, puede descubrir que la presencia y la acción de lo
divino traen la sanación.
La mejor manera para encontrar
la salud es encauzando el pensamiento hacia el Amor espiritual que lo llena
todo y te conduce a una vida más saludable.
María Damiani escribe
acerca de la salud y el bienestar desde una perspectiva espiritual y es Comité
de Publicación de la Ciencia Cristiana en España. Email: spain@compub.org
Twitter: @compubespana