.blogspot.com/2007/08/chvez-2021-crnica-de-una-hamaca.html">@Joaquin_Pereira
Sabaneta
de Barinas, 28 de Jul 2021. UCV (Joaquín Pereira / Williams Agüero ).-
En un viaje imaginario, los periodistas Joaquín Pereira y Williams
Agüero, llegan a la calurosa Sabaneta de Barinas para conversar con un
hombre acostado en una hamaca, el primer día de su prometido retiro. Con
la ventaja de la distancia que ofrece el tiempo, se muestran pinceladas
de una vida que transcurrió entre oraciones y balas, entre cristos y
bayonetas, entre el amor y la rabia. Para unos, Mesías justiciero; para
otros, autócrata demente: Hugo Rafael Chávez Frías. Hacía
mucho calor ese día en Sabaneta: 28 de julio del 2021. Lo encontraron
bajo la sombra de un samán. Mientras se aproximaban, sólo lograban ver
una forma prominente intentando mecerse en una hamaca. -
Buenos días hermanos ¿Qué los trae hoy por aquí?- nos dijo el que
alguna vez fue presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo
Rafael Chávez Frías. - ¡Hola! Buenos días Chávez, buscándolo bajo este calorón de Barinas.-
Bueno acostúmbrense, porque, que yo recuerde, desde que era chamo
siempre ha sido así. Es más, ahorita está fresquito... ¿Quieren un café?- ¡No gracias!- dijo Williams ahogado en sudor.- Gracias - dijo Joaquín - Yo soy también adicto al café como usted presidente.-
¡Ay mijo , vayase quitando ese vicio ahora que es joven. Cuando uno
está viejo lo que más desea es dormir para olvidar un poco... y ese café
lo que hace es que estés piensa que te piensa... La niñezAhora
mismo estaba recordando cuando yo jugaba por esos lados - apuntó hacia
el horizonte con su temblorosa mano- cuando era chamo y la vieja Rosa
Inés me decía: “Otra vez montado en esa bendita
mata, ¡bueno el cilantro pero no tanto!” Esa mujer como regañaba. Se
ponía furiosa cuando me veía que pasando de rama en rama; pero de lo
único que yo estaba pendiente era de encontrar un bejuco, para lanzarme
tal cual Tarzán en la selva. Adán, mi hermano, y yo, jugábamos y al mismo tiempo acompañábamos a la abuela. Claro, mihermano
era más tranquilo y a mí me gustaba inventar mucho. Es que en ese
entonces no teníamos televisor, por eso fue que nos vinimos del monte:
porque no teníamos electricidad y para cuidar a la abuela... Joaquín
y Williams, que ya desde hace rato habían encendido su grabadora de
periodista, se hacían señas entre sí preocupados porque no habían podido
formular la primera pregunta. Este hombre no se quería callar. Amor MilitarCuando
Chávez en su largo discurso mencionó a Bolívar, Joaquín lo interrumpe
para preguntarle cuándo fue que comenzó a admirar al Libertador. -
¡Mira Chico! De los muchos libros que tenía mi papá, cuando yo estaba
pequeño, me interesé por uno de ellos, escrito por un venezolano llamado
Felipe Larrazabal. Me gustó mucho como este hombre narraba las proezas
de Bolívar.De cadete lo estudie en serio y me impresioné mucho al darme cuenta de todas las injusticiasque
padeció. Aún lo estudio, pienso que sigue más vigente que nunca. Desde
ese entonces se me quedó la maña de leer y de escribir... sabes que soy
un excelente poeta.Escribí algunos versos: “Vuelvan caras”,
“Mauricio”, y modestia aparte, también escribí una obra teatral que ganó
un premio en el teatro histórico nacional, llamada “El Genio y el
Centauro”.Pero lo que más dolor me ha tocado escribir, fue un
poema dedicado al difunto Acosta Carles, al catire Acosta, muy amigo
mío; él falleció hace muchos años, pero sigue estando muy presente en mi
pensamiento.Lo conocí en las aulas de la Academia Militar,
juntos compartimos las ideas de Bolívar, fue un duro golpe perderlo.
Todo sucedió el 27 de Febrero, yo me salvé porque me dio lechina. Una
bala lo alcanzó y lo mató en los disturbios de ese día. También recuerdo
con afecto a toda esa gente del ejercito con la que compartí.Siempre
recordaré a los compañeros que estudiaron a mi lado, ellos están en un
lugar muy especial de mi corazón, toda esa gente, todos muy nobles,
muchos de ellos merecen ser homenajeados, son parte de un pueblo grande,
militares y civiles juntos, logrando un sueño, el sueño del libertador.En ese momento comenzó a cantar:-
Compañero que no calles tú canción Canta, canta compañero ta, ra, ra,
ra, ra, ra, ra. Alí Primera esta aquí vivo también. Canta, canta
compañero ta, ra, ra, ra, ra, ra, ra ...En medio del tararear de
Chávez, Williams decidió hacer que recordará el día que supo que podía
ingresar a la Academia Militar de Venezuela.El padre nuestro
redentor y Cristo, me dieron la oportunidad de enrolarme como soldado
del ejercito al servicio de esta gran nación. Esta escuela fue el puntal
principal formador de mis principios éticos y morales. Chico,
pero si yo fui el octavo de mi promoción, lo que me gustaba eran las
operaciones en el campo, las maniobras pues, polígonos de tiro y esas
cosas. Pocas
veces me quede out o quieto los fines de semana, montando guardia o
estudiando. Me gustaba salir e ir para alguna plaza en la noche y
echarle un ojo a alguna muchacha. Bueno pues, cuando uno andaba por ahí
de sagaletón.Una de esas noches estaba solo en una plaza y vi que venía alguien, me asuste un poco y recordé lo que dijo una vez mi abuela:“Mire Huguito si le sale el Silbón, usted le dice - cuje perro, cuje perro- azúcelo!!!, sobre todo en el mes de mayo”.Y
entonces reaccioné, porque resulta que ese día era treinta y uno de
mayo día de la coronación de la virgen. - Cuje perro, cuje perro, le
dije al que yo pensaba era el Silbón, pero sentí un gran alivio al darme
cuenta que se trataba de un amigo de mi pelotón, no, mentira chico, si
era de mi misma escuadra... El béisbolDiez minutos después, Joaquín cansado del tema militar decide preguntarle sobre el béisbol.-
Claro yo también participé en muchos campeonatos de béisbol y softbol.
De niño jugaba en el equipo de Los Centauros, era pitcher y primera
base. Me gustaría lanzar un poco ahora ¿Ustedes quieren aprender la rabo
e’ cochino?- No cree que está ya mayor para la gracia presidente - contesto Williams, arrepintiéndoseenseguida de haberlo hecho pues los ojos de Hugo se entristecieron.-
¡Juventud: divino tesoro que te fuiste para no volver!. De los 21 a los
28 años, en la juventud más vigorosa, jugaba béisbol en Maracay, estado
Aragua.El amor de mujer- En San Joaquín vivió con su primera esposa - dijo Williams, cambiando de tema.- Si, vivía con la Negra Colmenares... pero no quiero hablar de ella. Saben lo que siemprehe
dicho: quien no está conmigo está contra mi. Lo único que me gusta
recordar son a mis tres hijos, Rosa Virginia, Maria Gabriela y Hugo
Rafael.- ¿Tampoco quiere hablar de Marisabel? - Definitivamente, las mujeres sólo sirven para tener hijos y enrrollarle la vida a uno. Aella
le agradezco haber tenido a Rosa Inés. ¿Por cierto... van a votar por
el partido de mi hija en las próximas elecciones, el Movimiento de la
Morrocoya está repuntando las encuestas?- Usted no quiere hablar de sus mujeres y nosotros no queremos hablar de política - aclara un poco molesto Joaquín.-
Tranquilo flaco... quieres que te hable de mujeres, bueno... a ver,
cuál fue mi primer amor... a sí, mi primer gran amor fue mi profesora de
4to grado Elilda... Tenía unos ojazos verdes...Luego en 5to grado me gustaba mucho una compañera llamada Hilda Colmenares ¿Dónde estará esa muchacha ahora...?También
recuerdo a mis otros profesores: Tomaza, Javid y la señora de Javid...
Disculpe amigo lector de esta entrevista, por falta de espacio no
transcribimos los 15 minutos de travesuras escolares que Hugo nos contó.
Sólo incluimos una como ejemplo para darnos luces de porquéel niño
de Sabaneta se convirtió en el líder de una revolución que transformó
profundamente a Venezuela y el mundo, para bien o para mal...- Cuando yo estaba en 5to grado, mi papá era el profesor. Una vez había mandado una tarea, ycomo yo terminé rápido me puse a leer las comiquitas de Roy Rogers...Mi
papá me dio un "cascuche" (coscorrón) y me castigó sin dejar que me
defendiera. Él siempre fue muy exigente con sus hijos: sacar 19 era como
raspar.El sonido de la grabadora avisando que el cassette se
había agotado, hizo regresar a Chavéz de su infancia a la hamaca de sus
últimos días:- Por cierto periodistas carajitos, ¿quién los mando a venir por aquí?