. Creo que Rajoy necesita que
alguien le diga esa frase, pero con un matiz importante. No es la
economía, sino la economía real, estúpido, lo que te va a hacer
perder las próximas elecciones generales. Son los peligros de vender
humo. ¿ Que le importa a una ama de casa, a un autónomo –
verdaderos esclavos de la crisis económica – un asalariado medio,
que la prima de riesgo baje de 100 puntos? O que el SME suba 3€? O
que los inversores hayan generado más beneficios y que los grandes
bancos acumulen plusvalías? ¿que le importan, en realidad, que los
números macroeconómicos marquen un crecimiento en torno al 1%?
Pues...para ser honestos, probablemente nada.
La
gente quiere trabajo. La gente quiere q no le mientan, que no le
engañen, que no le vendan humo mientras su hijo se va al extranjero
o malvive con trabajos – en el mejor de los casos – mal pagados,
intermitentes, que impiden la independencia necesaria del individuo
adulto. Quiere pagar menos impuestos, vivir sostenidamente, tener
ilusión en un futuro, que si no puede ser exponencialmente mejor, al
menos no empeore. Que confie en que los servicios sociales básicos –
sanidad y educación – sean de calidad. Que nuestos políticos sean
menos, pero eficaces. Dignos de confianza del voto depositado.
Sí,
el 2015 será un buen año. Pero no será el año de la salida de la
crisis.
La
crisis de la deuda pulula como una alargada sombra, que se ciñe
sobre los estados y que amenaza con estallar como una olla a presión.
Por otro lado, la tendencia a la baja del petróleo, si bien es buena
noticia, tiene el peligro de ser una bomba de relojería al servicio
de los sauditas y los Estados Unidos. Sea cierta o no la
“conspiración” para perjudicar a Rusia o los países del Estado
Islámico, no cabe duda que Arabia Saudí manipula el precio del
petróleo a su antojo, tal y como hizo a lo largo de las pasadas
décadas, lo que nos expone a que, si ellos lo deciden, aumentar
drásticamente el precio en función de la geopolítica ( y sino,
recordemos la crisis del petróleo de los 70). Porque lo que es
innegable es que ese oro negro es un bien cada vez más escaso, a
pesar de que las reservas nos mantengan enchufados a la gasolinera
varias décadas más.
Por
eso, estimado Sr Rajoy, usted perderá las próximas elecciones.
Rajoy quiere presentarse. Su partido, a pesar de que probablemente no
lo desea, no se opondrá. Sería alargar una purga que ya está
haciendo mucho daño.
Y
los españoles ya nos cansamos del plasma.
¿España
ya sale? No Sr. Rajoy, quien sale es usted.
Por
cierto, que me comprometo a revisar este articulo y a revisarlo en
Noviembre de 2015.
Feliz
2015 a tod@s los lectores.