. No sé si empezó
hace muchos años, con la suma de carnes asadas, taquitos de barbacoa, cigarros
de todas marcas, licores de los mejores, especialmente Whisky Chequers, que
para mí, sigue siendo de lo mejor, o desde antes, por el solo hecho de estar
vivo, de someterme a las glorias y las penas de los humanos, que van desde la
incertidumbre de la calificación, hasta las dudas por el trabajo o cualquier
otra determinación en la vida.
No lo sé y
creo que nunca voy a poder dilucidarlo. Lo que sí estoy cierto, es que para mí,
es una nueva oportunidad de hacer la vida. Ya me explicaron que cuando a la
gente le duele el pecho, como que se desgarra, como me pasaba a mí, lo que
sigue es un infarto y generalmente, múltiples secuelas o tal vez, hasta la
muerte.
Ya me
explicaron que estuve a punto de tener un infarto y si no fue así, se debió al
hecho de que oportunamente acudí al médico, a que me revisaran. Son muchos
factores, son muchas variables pero lo único cierto es que estoy vivo y ahora,
más animoso pues mi corazón quedó como de quince años.
Tina ha
estado conmigo todo el tiempo, excepto el rato que fue a la casa a ayudarle a
mi José a armar su maleta para irse a Guadalajara. Va de ponente al Congreso de
Traductores “San Jerónimo” en el marco de la Feria Internacional del Libro de
Guadalajara, lo que me llena de orgullo. Pao vino a verme acompañando a José.
Daniel y Natalia se la pasaron más tiempo conmigo, cuidándome y acompañándome,
como lo hizo el Lic. Jesús Vallejo, en los ratos que le dejó libre el Colegio,
ir a cobrar un asunto, terminar una denuncia penal y cosillas así.
Vinieron mi
mamá y mis hermanas, Piki y Lulú. Marisa del Castillo y Lulú Treviño, según
aparecen en Facebook, que ahora es quien otorga los nombres correctos y quien
determina si la gente existe o no.
Y vino mucha
gente más a visitarme, entre ellos amigos, compadres, alumnos, como me hablaron
por teléfono y también, me dejaron recaditos en redes sociales. A pesar de no
tener el contacto físico, saber que ahí está la gente es una maravilla. Y leer
lo que me dejan escrito, una delicia, aunque a veces uno sabe cómo que tiene
algo de fondo el comentario, como cuando los alumnos dicen que esperan que
cuando salga, sea más estricto… no entendí si con mi alimentación o con ellos…
no entendí.
Es una nueva
oportunidad. Al parecer no me quedan secuelas, no me queda problema alguno.
Deberé tomar un puño más de medicinas, pero bueno, eso es pecata minuta. Lo que importa es saber que estoy vivo, que tengo
quien me quiera bien y además, muchos amigos. Gracias a todos por su cariño.
Muchas gracias.
Me gustaría
conocer su opinión.
Vale la
pena.