Esto es un twitt del gobierno federal de México, más allá de la indesmentible y atroz violencia que sacude a ese país, ¿Puede hacerse tal afirmación?, cuando dentro de esa misma sociedad se encuentran los propios violentos y más aún, a qué se debe esa violencia, la verdad tengo el más absoluto desconocimiento de esas razones, pero de algo estoy seguro, la violencia no es espontánea y nace porque si, hay algo que se ha hecho mal y tal vez, lo más seguro, se sigue haciendo mal. Una de las razones que más se da en nuestra sociedad global para que aparezca la violencia, es la desigualdad, en donde las alternativas son actividades que tienen que ver con la delincuencia, lo informal como medio de sobrevida y cuando estas actividades se profesionalizan es cuando menos probable se va haciendo el retrotraer la propia violencia que esto implica y en estas circunstancias es que todos en esa sociedad se verán inmersos, lo quieran o no, en los mismos riesgos. Mucho se da en estos días, siguiendo el adoctrinamiento de la escuela de Chicago y los dictados de el filósofo alemán y luego asentado en los EEUU, ya desaparecido, Leo Strauss, el de llevar a las sociedades hacia estos márgenes de los que no había un cálculo más que en el papel, pero ahora ya en la práctica se observan los riesgos a los que no creo que estos seguidores y propulsores de estas cirscuntancias puedan sentirse ajenos, en cuanto a los riesgos que conllevan. Estas, que hablan de mantener a las sociedades en constantes conflictos incluso creados artificialmente, con la única finalidad de mantener el control por medio de medidas de mayor seguridad, que ataquen justamente esa inseguridad que ellos mismos nos crean, con crisis económicas artificiales tal como estamos viendo a diferentes escalas, protestas populares que ellos mismos arrastran a hacerlas más violentas a través de la infiltración y la provocación, con la finalidad de que estas terminen siendo violentas para justificar ante la sociedad toda, mayores medidas de seguridad que van restringiendo las libertades individuales, pero en el fondo lo único que hacen es acrecentar los descontentos, los que finalmente tienen que explotar por algún lado, obligando a actividades clandestinas debido a la asfixia que provoca la autoridad y que llevarán quizá a una reacción mucho más violenta.



