Unas semanas atrás, cayó en mis manos este libro “Elogio a la lentitud” y su título me llamó la atención por cierta información que había recibido hacía poco tiempo atrás a través de un artículo leído rápidamente en algún medio digital sobre algunos movimientos que se habían gestado para rebelarnos contra la tiranía del “tiempo chicle”, ese que hay que estirar al máximo y sacarle todo el provecho posible y además evitar que nos consideren vagos, improductivos o ineficientes en la vida.




