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"Dios los cría y ellos se
juntan", reza el dicho popular. Lo curioso es que siempre pillan a los más
torpes. Y cuando eso sucede, resulta que son del PP. Me recuerda a esas fotos
que tomamos hace unos días, donde un coche oficial de un alto cargo estaba en el aparcamiento de una
barra americana a altas horas de la madrugada; estamos a punto de saber si
estaban juntos el consejero y el conductor, o solo uno de los dos. El lunes empezaremos
a publicar toda la información que, aunque ya la tenemos, estamos en espera de
poder confirmarla en toda su extensión, para que no existan dudas ni más mentiras
del partido afectado.
Bueno, pues ahora resulta que dos
altos cargos del Partido Popular compartían a la misma mujer; de ahí que en
plan de mofa se diga entre el vulgo que los dos altos cargos compartían el
mismo ‘juguete erótico’, por no llamarlo por su nombre, no sea que algún menor
lea el artículo. Bien es verdad que no sabemos aún si al mismo tiempo y con la
misma intensidad. ¡Qué curioso, hasta podemos tener un trío en un mismo partido
y un 'juguete erótico' compartido! Me
recuerda aquello que decía la derecha, en tiempos de Felipe González, respecto
a que con la llegada al poder del PSOE, sus gentes habían aprendido a cambiar
de “casa, coche, compañera, coño y cartera”. ¡Y creíamos que estábamos en la época de Sodoma y Gomorra! Pues ahora con Monago y Muñoz...¡habríamos alcanzado la totalidad de las ciudades de la pentápolis!
Del PP ya nos podemos esperar de
todo, porque lo mismo les da planchar huevos que freír corbatas. Es como aquel
presidente del Consejo Escolar de una comunidad autónoma que exigía a sus
asesores y técnicos que no cobraran en las mesas redondas y en conferencias
sobre educación, cuando él era director general, y, sin embargo, él cobraba en
todas partes, como cuando acudía a la Universidad de Verano de la UNED,
organizada en Ávila por la Fundación Santa Teresa; esa documentación la
sacaremos a relucir durante la campaña electoral de las elecciones autonómicas.
Pero sigamos con la 'mujer
compartida'. Aunque la cosa es más de chiste, ella misma lo ha confirmado. El
señor Monago, de nombre José Antonio, mantuvo una relación de dos años y medio
con ella. El mismo presidente de Extremadura, llorando tras haber sido pillado
en el gasto de dinero público para asuntos propios, dice que no "he hecho
nada de lo que me arrepienta", pero a los dos días manifiesta que quiere
pagar los gastos de su bolsillo. ¿Pero qué cachondeo es éste? Yo robo y, si me
pillan, devuelvo lo robado y punto, a
seguir robando. ¿Pero será estúpido el tal Monago? Una cosa es compartir parte
corporal u 'objeto de juego' y otra querer escaquear la responsabilidad
pública, regateando la ética, el compromiso y la responsabilidad. Al menos
Luisa Fernanda Rudi ha pedido al 'pepero' de su comunidad que dimita por gastar
dinero público en vicios y deseos personales y carnales.
Y es que la propia Cadena Ser
difundió que, Carlos Muñoz, diputado por Teruel, abandonará la militancia en el
partido de la corrupción (Partido Popular) y renunciará a su escaño, por gastar dinero público a
cargo del Congreso de los Diputados. Ahí está Twitter para demostrar el vicio
personal de Muñoz.
Con la que está cayendo en el PP,
no hay que hacer caso a sus exigencias ni a sus mentiras. De esto tenemos
mucha experiencia en Castilla y León.
Mientras en León caerán en la 'jaula de la operación púnica' varias decenas de
personas durante la quincena del 10 al 23 de noviembre, los centros educativos
de esa misma comunidad viven en 'una
economía de guerra' por la mala planificación de la Consejería de Hacienda que,
dicho sea de paso, tiene muy malas 'perras' y una colección interminables de
incompetentes y 'prestidigitadores de lo ajeno'. ¿Por qué lo digo? Pues porque,
según me contaban esta mañana seis directores de IES, aún no habían recibido el
dinero para gastos de funcionamientos de los institutos y debían varios miles
de euros a los proveedores. Eso sí, el propio presidente de la comunidad ni se
entera ni dejan que se entere de los centenares de fallos y abusos de sus altos
cargos y de sus técnicos en las diferentes consejerías; ahí está el caso del
HUBU (Hospital Universitario de Burgos) y su relación con 'Cofely', de cuya vinculación
hemos enviado la documentación a la Fiscalía Anticorrupción y a la Audiencia
Nacional, aunque sigan haciéndose las sordas y ciegas ambas instituciones.
Volvamos al ‘objeto de juego’
compartido. El actual presidente de Extremadura y el diputado por Teruel aún no
imaginan la que se les viene encima, porque esto acaba de empezar. Lo cierto es
que ha llegado el fin de su carrera política. Ya decía Bernard Shaw que los
fuertes se destruyen entre sí y los débiles continúan viviendo. Y todo a pesar
de la represión del Partido Popular, a quien le esperan decenas de escándalos
de aquí a mayo de 2015. Fedro decía con frecuencia que la temeridad puede ser
buena en unos pocos; en muchos es cosa funesta.
Jesús Salamanca
Alonso