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“El escultor se
vuelve del mármol a su modelo a fin de perfeccionar su concepción. Todos somos
escultores, elaborando variadas formas, modelando y cincelando el pensamiento (…)
Debemos formar modelos perfectos en el pensamiento y mirarlos continuamente, o nunca
los tallaremos en vidas grandes y nobles.” Eso expresó la pensadora metafísica Mary
Baker Eddy en uno de sus libros.
Para mí, el arte de esculpir tiene bastante relación
con sacar, limpiar y descubrir lo que hay. Al reflexionar en los sentimientos,
emociones y pensamientos me pregunto si así como basta limpiar una
ventana sucia para ver bien el paisaje de afuera, ¿sucedería lo mismo si
quitáramos el enojo, rencor, celos y otros malos sentimientos para ver bien a
alguien?
Por ejemplo, en vez de utilizar la expresión: “yo soy así”, ¿qué
pasaría si uno se identificara cada vez más con cualidades como la empatía, paciencia
y la alegría? Es decir, desarrollar un corazón noble, esculpirlo a diario, sacar
lo que no sirve o daña, limpiarlo y poner en él solo cualidades que enriquecen.
Eso sería pulir los afectos y llevarlos a sus expresiones más puras. A mi
entender, lo único que se puede lograr con este ideal es salud y felicidad.
En una entrevista
que le hicieron a la doctora en cardiología, Dra.Mimi
Guarneri, autora
del libro El corazón habla, señala la
estrecha relación que existe entre las emociones y el corazón, como éste se
altera debido a ellas. Según sus investigaciones, cuando se experimenta alegría,
gratitud y todo cuanto se pueda llamar emociones positivas, armonizan los
latidos del corazón.
Si se piensa
en esta relación creo necesario reflexionar en si uno quiere modificar las
emociones que hacen daño, dejar de lado el mal humor, la rabia y el rencor, por
ejemplo. Muchos han comprobado el famoso dicho “querer es poder” y para esto es
importante que uno se pregunte: “¿Quiero ver en mí problemas o buenas cualidades
como bondad, buen humor, tolerancia y paciencia?”
Considero
que si uno tiene el deseo de lograr algo bueno, lo logra. Más aún, esculpimos,
limpiamos y sacamos a luz esa bella imagen, lo que uno realmente es, cambiando
la expresión: “se me rompe el corazón” por “se me hincha el corazón de
felicidad”.
Algunas ideas para lograr un corazón
saludable son:
1- “Echar
fuera” el enojo, auto culpa y poca tolerancia.
2- Observar
estos sentimientos como algo separado a la naturaleza espiritual de uno.
3- Amarse a
uno mismo, despojarse de lo que no sirve y cultivar buenas cualidades.
Empezar con
estos pequeños pasos hace una gran diferencia en la vida. No importa donde uno esté,
siempre se puede caminar hacia el bienestar. Mantener el objetivo en el
pensamiento, da fuerza para seguir adelante y alcanzarlo.
Claudia Honorato integra el
Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana para Chile
Email: chile@compub.org Twitter: @puramentesana