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Tercera Edad en Dignidad


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27/10/2014


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El valor patrimonial de la Tercera Edad.


Plantear la situación de los adultos mayores en la sociedad actual, exige referirse a las condiciones paupérrimas conque están jubilando en el actual sistema previsional, lo que condena a los ancianos a una larga vejez llena de carencias en los momentos en que más aumentan los gastos en alimentación y salud. 

En general, las políticas asistencialistas han tratado a los adultos mayores como un sector descartable y hay en ello mucha soberbia e ignorancia. Aunque la madurez de los ancianos implica sabiduría y otras civilizaciones ha sabido apreciar esa sabiduría acumulada en sus viejos, en Chile no hay una consideración real de los mayores, no se respetan las canas, no se les cede el asiento ni se respeta su paso cansino al andar. Cuando se diseñan políticas públicas los creativos no tienen vuelo como para entender lo que requieren los adultos mayores. Se les organiza en grupos desordenados y se les inventan cursos de educación física, entretención y viajes. La mirada asistencialista de la autoridad no sabe escuchar a los mayores ni los dignifica; prueba de ello ha sido la postergación burocrática para devolverles la deuda histórica de un 10,6 % de sus sueldos de un período de 6 años desde 1985 a 1990 a los jubilados. Es tan poco lo que se pide y tan justo el petitorio que ha faltado voluntad y sensibilidad política para darles una solución antes que esos abuelos desparezcan. Lo propio ocurre con viejos profesores que no pueden jubilar por la deuda histórica de sus aportes previsionales. Son hechos que marcan la falta de compromiso de esta sociedad con sus mayores. Esos ancianos quieren se integrados en las decisiones ciudadanas y tienen mucho que aportar.

En Chile la tercera edad entre 60 a 74 años, es en mujeres de un 11,3% y las que están sobre 75 años alcanzan un 4,8%, en lo que sería la cuarta edad. En hombres, en cambio, en el primer tramo hay un 10,2% y en cuarta edad un 3,2%. La esperanza de vida de los chilenos está sobrepasando los 80 años, 83 años para las mujeres y 76 para los hombres. Esto establece que estadísticamente se da un período de viudez que bordearía los 10 años, con una gran mayoría de mujeres viudas, antes que hombres viudos.

Un tema concreto es cómo mejorar la calidad de vida de este amplio sector de la población que seguirá creciendo.  Organizar comunidades de tercera edad, con casas que se asignan para uso y goce de por vida, pero sin constituir un traspaso de propiedad, serían espacios adecuados en donde los abuelos puedan compartir, condominios con servicios comunes, que no pueden ser torres de altura, espacios que se pueda caminar y que permitan a la vecindad de ancianos desarrollar amistades y grupos afines, además de poder generar espacios dignos para que la soledad y el abandono no hagan de la vejez una tortura. Para la cuarta edad es necesario pensar en servicios asistenciales más complejos, con apoyo médico geriátrico, con cuidados especializados mayores. Desde el punto de vista social, las personas de tercera edad, los técnicos jubilados, profesionales seniors, gente con experiencia, pueden aportar a proyectos de gente joven la pericia de quienes vivieron problemas similares.

Cuando se piensa en barrios integrados que potencian su historia e identidad, la presencia de los abuelos y bisabuelos es un asunto patrimonial intangible. Representan la historia viva que llevan en su memoria y que deben entregarla a los vecinos más jóvenes.  Cuando la Memoria se evita la sociedad se hunde en las mentiras. Cuando la memoria fluye, se va sincerando la historia y se pueden extraer sus lecciones. El sistema actual ha sido perverso y ha considerado a la población pasiva un lastre del que debe ocuparse el Estado, pues ya no constituyen un foco de negocios. Improductivos, son condenados a la pobreza y al burdo asistencialismo que ignora elementos sustantivos para que puedan envejecer con dignidad con buenos servicios de salud y medicamentos. Un gran tema que se deja sobre la mesa. Chile es una sociedad que envejece y los jóvenes necesitan reencontrarse con sus abuelos para recuperar las buenas prácticas de la familia que conversaba y educaba. Procuremos abuelos protagonistas de una sociedad más humana.



Periodismo Independiente, 26 de octubre de 2014. @hnarbona en Twitter. 



Etiquetas:   Ciudadanía   ·   Políticas Sociales   ·   Salud   ·   Estado del Bienestar

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