Crimen Organizado Transnacional: Desafío para Latinoamérica

Las organizaciones criminales transnacionales, que incluyen a grupos de narcotraficantes, pandillas criminales y otras  redes conexas de grupos delictivos de cuello blanco, se está convirtiendo en la principal amenaza  para la seguridad del estado, la gobernabilidad democrática y para la sociedad civil de una gran parte del hemisferio americano. Estas organizaciones  intentan ejercer control territorial en sus vastas áreas de operación que incluyen inmensas zonas fronterizas de la región. El objetivo de los grupos es maximizar su  capacidad de acción para cometer una amplia gama de hechos delictivos –entre los cuales destacan el tráfico de drogas, contrabando y  secuestros- lo que supone un serio reto para la soberanía nacional.

 

. Estas organizaciones  intentan ejercer control territorial en sus vastas áreas de operación que incluyen inmensas zonas fronterizas de la región. El objetivo de los grupos es maximizar su  capacidad de acción para cometer una amplia gama de hechos delictivos –entre los cuales destacan el tráfico de drogas, contrabando y  secuestros- lo que supone un serio reto para la soberanía nacional.

La finalidad última de estos grupos es la ejecución de acciones criminales con fines netamente crematísticos, lo cual teóricamente las aleja del objetivo de la búsqueda del poder, sin embargo  la utilización de mecanismos de sobornos a actores políticos, militares y policiales, para  facilitar la ejecución de  sus actividades criminales, conlleva a que estén presentando un tremendo desafío a la gobernabilidad y estabilidad de las naciones en donde operan.

La escalada de violencia desarrollada en los últimos años en algunos países de la región por parte de esos grupos criminales, ha encendido las  alarmas dentro de sus sociedades  ya que el desarrollo del diario vivir ciudadano se ha visto severamente afectado  por las acciones criminales de estos grupos.

Adicionalmente,  se ha visto también ciertos casos de simbiosis entre grupos del crimen organizado y algunas agrupaciones terroristas de base hemisférica y extra-hemisférica,  lo que agrega un factor adicional altamente explosivo en el  combate a esas organizaciones.

La inmensa amplitud geográfica que abarcan estos grupos criminales  transnacionales que incluyen vastas regiones de Centroamérica, México y Suramérica, lo convierten un reto multinacional, que reclama respuestas coordinadas de los distintos gobiernos (o de las  agencias llamadas a su combate) en donde  están localizadas estas redes criminales, así como de los gobiernos  de las naciones que reciben el flujo de bienes o dinero que mueven estos actores no-estatales.

La acción de estas redes criminales transnacionales está minando la fortaleza de los Estados en donde opera, disminuyendo la gobernabilidad democrática,  por lo que  el combate a estos actores no-estatales debe convertirse en la primera prioridad dentro de la formulación de las políticas de seguridad y de defensa de dichas naciones. La pérdida de la soberanía estatal en amplias zonas geográficas, lo que va de la mano con el crecimiento de la violencia en las mismas, en un indicador de la gravedad del problema.

 

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales