
. Todos los partidos políticos empiezan a preparar este nuevo curso con premura, dispuestos a posicionar a sus mejores ejemplares en la línea de salida, ante un año crucial que nos conducirá definitivamente a unas elecciones generales, presumiblemente a finales de 2015. El Partido Popular, con Mariano Rajoy a la cabeza, intentará remontar el vuelo de su gaviota, que parece divagar un poco desorientada. Sin bien es cierto que los datos macroeconómicos le están saliendo bien, también es cierto que la economía del país sigue descarrilando cuesta abajo y sin frenos, con unas cifras de paro que serían la vergüenza de cualquier dirigente, con un aumento considerable de la miseria miremos donde miremos y con una OCDE que advierte de la penuria de los hogares españoles por la bajada continuada de los salarios. En el lado opuesto, el recién nacido Podemos continúa su remontada histórica con Pablo Iglesias como jinete fustigador. Su creciente aumento en intención de voto no puede enmascarar, sin embargo, la excesiva simplicidad de sus propuestas populistas, algunas de las cuales ya están comenzando a reconocer que serían difícilmente aplicables. Tampoco parecen muy acertados en cuanto a su visión de España, porque oyendo hablar a su máximo exponente da la sensación de que en nuestro país das una patada y salen miles de fascistas cantando el “Cara al sol” con la mano en alto. Sin embargo, cuando se transmite la idea constante y machacante de que quien no opina como uno es un fascista, puede dar a entender que el fascista es uno mismo, y no el otro. Por su parte, el Partido Socialista Obrero Español, con el guapo y fornido Pedro Sánchez al frente de las tropas, sigue con las mismas dudas y complejos de siempre, esto es: ni es un partido –en Cataluña dicen lo contrario que en Madrid-, ni se atreven a ser socialistas, ni son obreros y, en algunas de sus asociaciones como la catalana o la vasca, ni siquiera se sienten españoles. Con ese desalentador panorama de incongruencias, y tal como ya escribí en este mismo diario hace un par de años, el PSOE corre el riesgo de quedar relegado a una tercera posición en votos, lo cual ya no parece tan lejano. En cuanto a los partidos nacionalistas, gracias a la idiosincrasia de este país donde las normas y las leyes están para pasárselas por el forro, siguen y seguirán llorando y lamentándose por la invasión española de sus territorios allá por el siglo cincuenta y seis antes de Cristo, por la marginación de sus ciudadanos, por la opresión que sufre su cultura, por su derecho a decidir lo que les salga del mondongo.
Durante estos meses que nos esperan hasta las elecciones no sé si veremos refriega o concordia, no sé si veremos brotes verdes o raíces vigorosas, fascistas imaginarios o populistas indignados, maquillaje de cifras o maquillaje de tupés, referendums independentistas o respeto por la constitución... lo que sí veremos seguro son más y más casos de dinero público que sale de las arcas del estado para terminar en la cuenta suiza de algún político. Eso sí; gracias al amparo o negligencia de todos los partidos que han convertido nuestra democracia en su propio criadero de generar billetes. http://tonigarias.wix.com/tonihttps://twitter.com/tonigarias https://www.facebook.com/toni.garciaarias