El miedo real a Podemos



 

. No se puede negar el poder de convicción que han ejercido sobre muchas personas, en su mayoría jóvenes que no se han tomado siquiera un momento en leer todo el programa electoral y plantearse si es posible llevarlo a cabo.Su discurso populista recuerda mucho al de un líder político latinoamericano. Fue elegido presidente por el descontento generalizado con el bipartidismo establecido, la corrupción, etc. Este nuevo líder llevaba el mismo discurso que don Pablo: el poder para el pueblo, beneficios para los que menos tienen, equilibrio en las clases sociales... La utopía que todo ciudadano de a pie querría para su futuro.¿Qué ocurrió? Pues que el poder para el pueblo resultó ser el poder para sus allegados, que los beneficios también eran para sus familiares y amigos, que las diferencias en las clases sociales se acentuaron cada vez más. La utopía quedó en eso, en utopía. Y, más aún, la nacionalización de muchas empresas ha dado lugar a una escasez generalizada de productos de primera necesidad, que si ya por los altos precios eran difíciles de adquirir, con la escasez de los mismos esta dificultad ha desembocado en algo imposible.Para el que no halla identificado al líder con el que comparo a Pablo, no es otro más que Hugo Chávez Frías. Y más aún, no es que simplemente lleven el mismo discurso, es que el señor Iglesias ha sido asesor del Gobierno Bolivariano de Venezuela, lucrándose, presuntamente, a cambio de aconsejar a los de la boina rojaPues bien, con el crecimiento de este movimiento político, en el improbable caso de resultar electo, don Pablo podría tomar nota de las medidas de los gobernantes venezolanos para acabar con la pobreza y el desabastecimiento general en el país: racionamiento electrónico en todo tipo de productos (lo que incluye la toma digital de huellas, para controlar la cantidad que adquiere cada persona), cortes de electricidad y agua, realojamiento de los 'sin-techo' en viviendas con habitaciones vacías, entre otras cosas.Por todo ésto y más, cuando escuho aquello de: "cuánto miedo le tienen a Podemos", yo pienso: "sí, me da miedo". Por favor, pensemos bien lo que queremos para nuestro país. ¿Necesitamos un cambio? No cabe duda. ¿La solución reside en 'Pablemos'? Bajo mi punto de vista, obviamente no. Valoremos lo que votamos y no nos dejemos llevar por promesas imposibles que solo buscan la propaganda fácil, está en juego nuestro futuro y, quizá, el de nuestros hijos.



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El miedo real a Podemos


 

se ha ido haciendo un sitio en el panorama político español gracias a las promesas imposibles y el discurso populista de su líder, el señor Pablo Iglesias. No se puede negar el poder de convicción que han ejercido sobre muchas personas, en su mayoría jóvenes que no se han tomado siquiera un momento en leer todo el programa electoral y plantearse si es posible llevarlo a cabo.Su discurso populista recuerda mucho al de un líder político latinoamericano. Fue elegido presidente por el descontento generalizado con el bipartidismo establecido, la corrupción, etc. Este nuevo líder llevaba el mismo discurso que don Pablo: el poder para el pueblo, beneficios para los que menos tienen, equilibrio en las clases sociales... La utopía que todo ciudadano de a pie querría para su futuro.¿Qué ocurrió? Pues que el poder para el pueblo resultó ser el poder para sus allegados, que los beneficios también eran para sus familiares y amigos, que las diferencias en las clases sociales se acentuaron cada vez más. La utopía quedó en eso, en utopía. Y, más aún, la nacionalización de muchas empresas ha dado lugar a una escasez generalizada de productos de primera necesidad, que si ya por los altos precios eran difíciles de adquirir, con la escasez de los mismos esta dificultad ha desembocado en algo imposible.Para el que no halla identificado al líder con el que comparo a Pablo, no es otro más que Hugo Chávez Frías. Y más aún, no es que simplemente lleven el mismo discurso, es que el señor Iglesias ha sido asesor del Gobierno Bolivariano de Venezuela, lucrándose, presuntamente, a cambio de aconsejar a los de la boina rojaPues bien, con el crecimiento de este movimiento político, en el improbable caso de resultar electo, don Pablo podría tomar nota de las medidas de los gobernantes venezolanos para acabar con la pobreza y el desabastecimiento general en el país: racionamiento electrónico en todo tipo de productos (lo que incluye la toma digital de huellas, para controlar la cantidad que adquiere cada persona), cortes de electricidad y agua, realojamiento de los 'sin-techo' en viviendas con habitaciones vacías, entre otras cosas.Por todo ésto y más, cuando escuho aquello de: "cuánto miedo le tienen a Podemos", yo pienso: "sí, me da miedo". Por favor, pensemos bien lo que queremos para nuestro país. ¿Necesitamos un cambio? No cabe duda. ¿La solución reside en 'Pablemos'? Bajo mi punto de vista, obviamente no. Valoremos lo que votamos y no nos dejemos llevar por promesas imposibles que solo buscan la propaganda fácil, está en juego nuestro futuro y, quizá, el de nuestros hijos.




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