El asunto Crimea ha permitido a EEUU aprovechar un nuevo impulso en la pérdida progresiva del dominio económico mundial arrastrando a su vez a Europa hacia un escenario cada vez más riesgoso y pesimista, y de consecuencias aún inciertas.
El asunto Crimea ha permitido a EEUU aprovechar un nuevo impulso en la pérdida progresiva del dominio económico mundial arrastrando a su vez a Europa hacia un escenario cada vez más riesgoso y pesimista, y de consecuencias aún inciertas.

.