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En manos de Kicilliof y en los pies de Messi


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05/07/2014


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Ni en Brasil ni en Argentina el mundial, pese a la pasión que siente la gente por el fútbol, logró tapar los problemas reales.




El gobierno de Brasil y el de Argentina, autodefinidos  como progresistas y populares, hacen todo lo posible desde la comunicación para disimular los hechos antipopulares y los problemas socio económicos, que ya tenían previo al evento.   Se sintetiza o reduce que es peor, el nacionalismo, el apoyo a la Nación y a esos valores populares, en apoyar o no al Seleccionado de Fútbol y a la vez al gobierno. 

Ambos seleccionados y ambos gobiernos paradójicamente, están muy lejos de lo que prometían, se esperaba de ellos y ellos mismos propusieron a cada sociedad.

Argentina no solo tiene Papa argentino, sino que Dios debe pasar sus buenas temporadas por estás tierras, porque ya desde el sorteo del Mundial, tuvo una zona muy factible para clasificar a octavos. En octavos se cruzó y logró superar a una dignísima Suiza, que si bien tiene su historia en mundiales, no es un rival que se podría considerar de peso. Sin embargo la pasó bastante mal, en particular los últimos minutos del encuentro que hasta el palo (de Dios) jugó a su favor. No se qué sucederá hoy con Bélgica, lo cierto es que si logra superar esta fase, recién en semifinal y con un 80 por ciento del torneo jugado se encontrará quizá con un rival histórico, esto si Holanda le gana a la sorprendente Costa Rica, sino su mayor exponente para medirse, lo verá recién en la final (de pasar a Costa Rica también)

La Selección y el Gobierno, si bien en lo objetivo poco tienen que ver, en lo subjetivo  tienen algunas características que los asemejan. 

Ambos "equipos" dan la apariencia de estar conformados por los mejores. Ambos tienen indiscutibles que si se los cuestiona, se es considerado antinacional o peor todavía:  antipatria. En ambos se priorizan los nombres por sobre el rendimiento y la  efectividad. Los jugadores hablan de darle una alegría a la gente, el gobierno de dar bienestar a la sociedad. Los dos grupos son en teoría populares, pero en realidad, son todos millonarios.

Para ser todavía más parecidos gobierno y seleccionado de fútbol, el partido que juega toda la sociedad, el de la economía, la crisis social, la deuda externa (y la interna, de la cual ni se habla) y el año y medio que tenemos por delante, también se va dirimiendo en fases.

 La selección pese a ganar, hacer algunos goles y no gustar mucho, viene cumpliendo en lo formal. El Gobierno en cambio cada fase que pasa, en realidad no sabemos si estamos avanzando o retrocediendo. 

Con las negociaciones de Kicilliof, no sabemos si nos estamos des- endeudando o endeudando aún más. Avanzado con el caso Boudou en todos sus frentes,  con una defensa del gobierno (de Cristina en realidad) en la que el fin (que no lleguen a Cristina) justifica todos los medios, no sabemos si estamos ganando o perdiendo institucionalidad. Y por último con los pagos de deuda pendientes, más los que aún no se resolvieron, aunque se resuelvan del mejor modo, solo dejaran casi sin reservas al Central, por lo tanto no sabemos si es bueno o es malo pagar.

En la llave de hoy la selección tiene una sola certeza, hay que ganar para seguir. Pero también varias incertidumbres, la primera: si gana Holanda, se va a enfrentar a un rival histórico y con historia, que con Argentina no quiere perder más (y tiene con qué ganar) y la segunda, si gana Costa Rica, toda, toda la responsabilidad en semi final,  caería sobre nuestra selección y la debutante, entraría de los más relajada y sin presiones a jugar a la pelota ( cosa que demostraron hacer muy bien)

En poco más de 10 días un seleccionado estará levantando la copa del mundo en Brasil, alegría de lo más inexplicable para un pueblo, pero a la vez fugaz. Mi mayor deseo, que sea nuestro equipo. 

En exactamente 25 días se habrá agotado el plazo para negociar, lograr un acuerdo con los Holdouts y no caer en default. En esto nuestro equipo económico, aún consiguiendo la mejor negociación, no podrá levantar ninguna copa, porque en el mejor escenario solo estaremos pagando el tiempo perdido y las malas decisiones.

Muy caro.

Lo cierto es que si ganamos, avanzamos, llegamos a la final y si esa final  es con Brasil, ya no será lo mismo sin Neymar. No le ganamos nunca a Brasil en Brasil, si lo hiciéramos en una hipotética final sin su mejor jugador (su Messi),  no tendría la misma épica.

De todos modos, si lo conseguimos, la Copa sería de los jugadores (solo los campeones la tocan)

Y si logramos la mejor negociación con Kicilliof y su equipo económico, la deuda sería nuestra.

Indudablemente nuestro bienestar (o no estar peor) y una alegría, aunque sea futbolera, están en las manos de Kicilliof y en los pies de Messi.

Esto que dije antes, lo de la copa y la deuda,  me recuerda a una canción, no se bien la letra, la que habla de "...las penas y las vaquitas..." no se, no  recuerdo bien cómo decía.















Etiquetas:   Economía   ·   Deuda Pública   ·   Lionel Messi   ·   Mundial de Fútbol   ·   Fondos Buitres

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