Justicia, venganza o generosidad penal con los asesinos

Planteamientos como los argumentados por el juez de la Audiencia Nacional, José Ricardo de Prada, en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid, me confirman la necesidad urgente de que se establezca en España la cadena perpetua para asesinos terroristas. El magistrado ha dicho, entre otros  despropósitos, que algunas de las penas impuestas a presos etarras son "altas, desproporcionadas y, sobre todo, hay un régimen de cumplimiento de penas totalmente desigual en relación con el resto de los presos". En definitiva,  que la justicia ha de ser más generosa con los criminales. 

 

. El magistrado ha dicho, entre otros  despropósitos, que algunas de las penas impuestas a presos etarras son "altas, desproporcionadas y, sobre todo, hay un régimen de cumplimiento de penas totalmente desigual en relación con el resto de los presos". En definitiva,  que la justicia ha de ser más generosa con los criminales. 
Sí hay casos concretos, el juez de Prada los bebe conocer, que demuestren la existencia de sentencias en que las penas impuestas a condenados etarras han sido aplicadas de forma negligente, desproporcionada e injusta, entonces estoy de acuerdo con el señor de Prada. Estos casos son denunciables por haberse cometido la tropelía de dictar sentencias injustas y totalmente desiguales con el resto de presos. Por otra parte creo que estos supuestos, de existir, serían la excepción. Puede darse algún caso que, consecuencia del error justiciero de un juez, haya podido cometer la injusticia condenatoria de penar a un reo inocente. Este supuesto, como elcontrario, puede suceder.

Leo y releo las declaraciones de este magistrado y cada vez la perplejidad me produce más alergia. Es absolutamente incomprensible que un defensor de la ley, del orden y de la justicia,  defienda con argumentos generosos la concesión de beneficios penitenciarios a los entusiastas del tiro en la nuca, o por la espalda, o por metralla de bomba. Para enjuiciar a los autores de esos crímenes, el juez asegura que se debe de buscar justicia, "y justicia no es venganza". 

Con este pensamiento el señor de Prada acaba de hacer una gran revelación. Ha descubierto que cuando un juez aplica la ley de forma justa y proporcionada al delito cometido por un terrorista, se está cometiendo una vil venganza. Pues no está mal que esto lo diga todo un juez de la Audiencia Nacional y responsable de enjuiciar y dictar sentencias. O sea,  que un asesino etarra con uno, tres, o doce asesinatos en la mochila tenga la desgracia de que un tribunal le condene a mil, a dos mil, o a tres mil años de cárcel por los crímenes cometidos, resulta que no es justicia, es simplemente una venganza.

Pero claro, como aquí aún no tenemos establecida la cadena perpetua, los 'injustamente' condenados por estos crímenes, lejos de cumplir la pena de por vida y de acuerdo a la aplicación de unos beneficios hacia la libertad de difícil comprensión, ven minimizadas las penas a unos pocos años, dándose los insólitos e incomprensibles casos de asesinos que tan sólo llegan a cumplir uno o dos años de prisión por cada crimen cometido. Y esto para el magistrado de Prada, con la lucidez de ideas que le identifican en sus declaraciones, no son injusticias, son penas 'altas, desproporcionadas y totalmente desiguales con el resto de presos'.

UNETE



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