Las empresas, esos entes que se anuncian como “personas morales” pero que ni son personas (a poco una empresa tiene cara o piernas o algo como persona, ¿verdad que no?) ni mucho menos, morales, (se ha sabido de cada atrocidad cometida por las empresas en contra de los trabajadores, que podrán tener y ser todo, menos morales), al momento en que requieren que sus trabajadores aprendan una técnica nueva o a hacer algo para lo que no están preparados, de inmediato buscan la manera de que sus empleados aprendan eso nuevo.



