Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Periodismo   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Cultura   ·   Ética   ·   Poesía   ·   Moralidad   ·   Libros   ·   Novela   ·   Reseña



Gregorio Sanchez y el sinónimo de la delincuencia


Inicio > Política Nacional
19/05/2014

917 Visitas



Aun y cuando su fugaz carrera política termino definitivamente en la anterior elección local, en la que perdió la diputación por el distrito XI de la ciudad de Cancún, las noticias sobre la situación legal de Gregorio Sánchez Martínez, siguen causando interés en Quintana Roo.




No necesariamente en función de un eventual intento de reaparecer en la escena política en búsqueda de otro cargo de elección popular, por su actual situación política y legal, eso es materialmente imposible.

Mas bien porque, al darse a conocer que Gregorio Sánchez Martínez sigue envuelto en escandalosas operaciones económicas fraudulentas, ahora en Argentina, se confirma, por si había alguna duda de ello, el talante errático del personaje.

Además de tener que sumarle a eso el desprestigio internacional que viene aparejado con el impacto de la noticia en los medios internacionales, que desafortunadamente retrata una realidad que como sea nos deja mal parados.

Estamos hablando de la denuncia en su contra, presentada por la Administración Federal de Ingresos Públicos del país austral, por evasión agravada y lavado de dinero, detectada mediante la compra de una propiedad en ese país.

Situación que ya incluso provoco que sea boletinado con fines de detención en Brasil y Paraguay, donde se presume pudiera encontrarse prófugo de la justicia actualmente.

Independientemente del fondo jurídico de este nuevo caso, sus implicaciones y la posibilidad real de que vuelva a ser detenido e ingresado a la cárcel, la constante en el actuar publico del ex Presidente Municipal de Cancún, aun antes de incursionar en la política, ha estado siempre relacionada con la turbiedad.

Lo que necesariamente obliga a retomar la reflexión respecto de la facilidad, que tienen algunos personajes ajenos a Quintana Roo, para poder participar en la política local y alcanzar posiciones relevantes de poder.

Cuando es evidente que la intención va de la mano de una ambición económica y de poder, mediante la cual la posición publica se convierte en un instrumento para la corrupción, porque hasta ahora esa ha sido una constante invariable.

Sobre todo cuando los antecedentes públicos conocidos de estas figuras, conllevan la sospecha al menos, sino la certeza, de que por sus inclinaciones, su avidez política solo se entiende de esta forma.

Pero lo mas grave no se circunscribe únicamente al apetito de estos personajes, sino a la facilidad que encuentran en Quintana Roo para conseguirlo, como no sucede en ninguna otra entidad del país.

Porque si bien es cierto que Quintana Roo, por su características particulares únicas, es muy diferente al resto de México, en donde la migración se convirtió en un factor determinante del tejido social, eso no significa que tengamos que resignarnos a ser botín de piratas.

Se entiende que en nuestro caso los valores del arraigo y la pertenecía obedecen a criterios que van mas allá de la temporalidad, por lo que en ese sentido los filtros a exigir tienden a ser mas laxos.

Pero al menos tendríamos que establecer esos filtros y si no en los años de estancia, si al menos en los del comportamiento y el compromiso necesarios para poder aspirar a representar a un sociedad, que no por cosmopolita se desentienda de su gobierno.

Lamentablemente los ejemplos de esta coyuntura y sin ninguna duda Gregorio Sánchez Martínez es el mejor de ellos, recordemos que llego a ser hasta candidato a Gobernador, plantean el riesgo latente de que Quintana Roo pudiera eventualmente llegar a convertirse, como ya lo apuntábamos, en la tierra del saqueo.

Como lo fue antaño en los tiempos del territorio, antes de la explosión del desarrollo provocado por la actividad turística, en los que por la lejanía con el centro del país, la región era tierra de nadie, donde todo estaba consentido por encima de la ley.

De tal suerte que lo que no podemos permitirnos como sociedad, es que la característica del estado sea esa, la del lugar a donde cualquiera puede llegar a hacer lo que le venga en gana cuando quiera, con la complacencia y si hay que decirlo, la complicidad de quienes la habitan.

Porque aun y que Gregorio Sánchez hoy haya quedado afortunadamente imposibilitado siquiera a volver a intentarlo, no es la única amenaza de este mal presagio, el peligro no se circunscribe a una persona, es a la situación como tal.

Porque como Gregorio Sánchez todavía deambulan como cazadores en busca de su presa, personajes como Carlos Joaquín González, Roberto Palazuelos y Jorge Emilio González Martínez “el niño verde”

Hay que decir que en todos los casos señalados, pero que por supuesto no serán ni los únicos ni los últimos, sus posibilidades cada vez son menores y mucho de ello ha dependido de sus propios errores, lo cual no limita la facilidad de la que han gozado para intentarlo.

Es decir, que si no han logrado su objetivo, es porque ellos mismos han carecido del talento y la circunstancia para alcanzarlo en cada uno de los casos, no porque necesariamente la sociedad local se los haya impedido,  esos son elementos diferentes, que contrastan entre su propia incapacidad y la permisibilidad.

Visto así, lo que tendría que preocuparnos y ocuparnos, es transitar hacia la construcción de una sociedad mas integral, sin los divisionismos regionales, en la búsqueda del predominio de las facciones, que tanto daño nos hacen todavía.

El mejor obstáculo para aquellos que pretendan ver a Quintana Roo como una tierra de ciegos donde el tuerto es Rey, es precisamente en la unidad de propósitos generales, sin que la colectividad signifique por definición unanimidad.

Una cosa es el respeto a las ideas individuales y las diversas posiciones que pueden surgir de las mismas respecto de cualquier tema, y otra muy diferente es la salvaguarda de nuestro patrimonio con todo lo que eso implica.

Si no queremos mas Gregorios Sánchez o como se puedan llamar, solo podremos detenerlos mediante la convicción, haciendo a un lado el oportunismo que ha permitido su participación y encumbramiento, vamos esa es una tarea que nos corresponde por igual a todos.

 

Twitter@vazquezhandall 





Etiquetas:   Elecciones   ·   Política   ·   Gobierno   ·   Sociedad   ·   Quintana Roo

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18774 publicaciones
4733 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora