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Responsabilidad política de las AFP


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06/07/2011

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Director que arranca, sirve para otra empresa


 Hace no más de dos meses, en escenas de gran emoción, un selecto grupo de ministros de Estado despedía a la hasta entonces ministra de vivienda y urbanismo  y esposa del senador UDI, Hernán Larraín, Magdalena Matte, quien había debido renunciar a su alto cargo  en un gesto que fue calificado de nobleza  por variados actores políticos, quienes valoran tal decisión argumentando que la ex ministra asumió su “responsabilidad política”.



El “caso Kodama” copó las primeras planas durante casi tres semanas y a  partir de la renuncia de la señora Matte el discurso mostro un giro hacia este escaso bien, hacia este espacio algo raro y amorfo, denominado “la responsabilidad política”.

Hay que reconocer que es un bien escaso en el Chile de los últimos 50 años.

A propósito de esto queremos hacernos la pregunta que cae de cajón. En el caso de La Polar ¿es posible aplicar este ángulo de análisis?

¿Es posible pedir a los Directores de La Polar responsabilidad política?

Hemos escuchado en estos últimos días que la empresa se querellará contra los ex ejecutivos; contra la empresa auditora; contra el ex Gerente General, pero no se ha escuchado nada que ponga el cascabel a un gato que está muy callado, el directorio.  Resulta que el directorio de una empresa es un cuerpo colegiado que actúa en representación de los accionistas (dueños) y se convierte en la máxima autoridad en esa organización. Los directores tienen roles de enorme relevancia para una empresa y por ello reciben importantes ingresos, en otras palabras, a las empresas les cuesta y muy caro, sostener sus equipos de directores. Una rápida revisión de quienes son las personas que acceden a estos cargos nos muestra a reconocidos profesionales de diversas áreas, consultores de grandes empresas, académicos de renombre y gran prestigio, ex parlamentarios, es ministros, ex jueces de la suprema, generales en retiro, es decir, la crema de nuestro sistema económico y político.  Algunos directorios permiten a estos “elegidos” percibir ingresos nada despreciables por su participación en ellos. Se trata de una labor muy seria y cuando se hace bien, se nota; el problema aparece cuando el directorio no hace su trabajo o simplemente lo hace mal. 

Especial celo deben tener quienes son designados para ejercer estos cargos en representación de un tipo muy particular de accionistas, las AFP. Estas empresas tienen la delicada misión de administrar los fondos de pensiones de los trabajadores, es decir, sus decisiones afectan de un modo brutalmente directo, la vida de millones de personas, los dueños de los fondos, entonces cuando las AFP no hacen bien su trabajo quien se ve afectado no es el dueño de la AFP,  quien paga es el conjunto de trabajadores. Hasta ahora, no se ha escuchado a las AFP alguna declaración respecto de su “responsabilidad política”, tampoco al directorio de la empresa La Polar, a lo más, algunos directores han aparecido sorprendidos por la maldad de los ejecutivos que organizaron el fraude, directores que fueron sistemáticamente engañados durante años, por profesionales de menor rango, directores que veían como las acciones de sus representados subían en la bolsa y “no se dieron cuenta del fraude”. Más allá de si alguien les cree o no este discurso, aparecen algunos “flecos” en este modelo que parece haber llegado la hora de reparar. Primero, las AFP en tanto empresas, no pueden estar obteniendo utilidades y los aportantes de fondos (los trabajadores) estar perdiendo, eso es inaceptable; segundo, los directores nombrados por las AFP para trabajar en resguardo de sus inversiones deben ser solidariamente responsables de sus actos, es decir, si se gana que ganen, si se pierde, que pierdan y en tercer lugar, los dueños de los fondos deben tener algo que decir respecto de sus platas y entonces en las AFP deben tener voz y voto los dueños de los fondos. Este mecanismo inteligente pero inescrupuloso para baypasear al dueño de los fondos, debe terminarse.





Etiquetas:   Ciudadanía   ·   Fondos de Pensiones

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