Esta semana, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha rechazado de forma tajante que haya percibido algún tipo de sobresueldos en algún momento, en contra de las acusaciones vertidas por la portavoz socialista, Soraya Rodríguez, que la acusó de recibir casi 600.000 euros de gratificación. Para hacer enérgica su declaración, Soraya Sáenz de Santamaría señaló en los pasillos del Congreso que "En mi puta vida he cobrado un sobre del partido". Está claro que si uno dice “en mi vida he cobrado un sobre del partido” puede estar mintiendo, pero si en su lugar de eso decimos “en mi puta vida”, entonces es seguro que decimos la verdad. Yo, en mi puta vida, había cobrado tan poco. Lo digo para que quede constancia de que digo la verdad por si los miembros del gobierno no lo tenían muy claro. Desde que el Partido Socialista Obrero Español –al que ya empiezan a sobrarle siglas- comenzara con sus recortes y éstos fueran continuados por el Partido Popular, actualmente cobro un 25% menos que hace cinco años. Lo mismo le pasa a mi madre, a mi hermano, a mis primos y a toda la gente que conozco. Hasta donde yo sé, ningún político en España ha rebajado su sueldo en igual proporción, por lo cual está claro que, de una forma o de otra, todos siguen cobrando sobresueldos, especialmente si tenemos en cuenta su mediocridad y lo poco y mal que trabajan.




