Todavía no puede empuñar un arma y ya está destinado a ser sicario, si tiene suerte, inteligencia, y es audaz seguramente en algunos años malamente será como El Chapo Guzmán, tal vez como El Señor de los Cielos, quizá como Rafael Caro Quintero, o como cualesquiera de los que usted y yo conocemos, pero si no alcanza ese rango su futuro no será muy largo.



