. Este bicho político, producto del lodazal establo
de caballerizas malolientes, salió con muy mala intención a sorprender a México
con lenguaje académico-político que pocos entendieron y muchos les dio hueva
comprender. CSG no venía solo, su pandilla de graduados mercantilistas
servidores de los verdaderamente ricos del mundo llegaron dispuestos a darle en
la madre al país sin miramientos.
Imagen política,
discurso profundo al alto vacío, cero tolerancias a la protesta y pistolas con
desapariciones forzadas a una oposición ya sea de fuera o de dentro. No estaba
dispuesto el orejón perturbado a escuchar charlatanes, líderes sociales,
demagogos, socialistas y menos comunistas. El balazo como respuesta era el sótano
de su política. Esto es mientras se gastaba millones de pesos del dinero público
en sostener una imagen de pulcritud que sabía bien no tenia y si quebraba
espejos de todos tamaños.
Algún bribón de la
época le recomendó salir en la tele, la radio y todo medio de comunicación
adorador del dinero público para proyectar la imagen de una presidencia única,
impecable pero no vulnerable. La decisión de gobernar por medio de anuncios es
como puede ser calificada esta etapa que se va venido agudizando de forma
brutal tanto por gobiernos priistas como panistas y no solo de la presidencia
de la republica sino también de los gobernadores de los estados. Pequeños
pillos con malas mañas peores hábitos.
El país está sumido
gracias a este ejemplo en una tómbola de gasto público en publicidad que va más
allá del escándalo normal. Todos los niveles de gobierno y todos los poderes le
han entrado al tema de la comunicación social con fajos desmedidos que
corrompen la labor profesional de informar verazmente. Hay excepciones cabe
decirlo pero son contadas.
Esta desfachatez de
corte moderno, disfraza a color y esconde la verdadera política de corrupción
que impera en México en todos los estados del país. Con dinero del pueblo se
visten cobardemente los poderes corruptos que avanzan de manera impune ante un
pueblo desinformado aunque vea y lea las noticias de todos los días.
La vergonzante
conducta irresponsable de los carteles políticos rasgan las cuentas públicas
para llenar los buches de televisoras basura, periódicos sucios y todo medio cómplice
que al recibir el ungüento de la untada de mano, cierran los ojos y solo ven
por su interés muy personal. De seguir por este camino, los bordes de la
cordura se pueden reventar y venir una conducta social nada deseable para
todos. Hay que parar por los 2 lados.
Al decir los 2 lados
me estoy refiriendo al medio público y al medio de comunicación. Es sencillo,
si uno no da el otro no recibe y si uno no quiere el otro no sale en pantalla
ni en foto.
Ética señores es lo
que hace falta. Usar ese dinero en obras necesarias y prioritarias. La pobreza
está creciendo pero más peligroso es el hambre la que está sombreando a la
sociedad.
Recuerda bien que
por hambre, el ser humano hace cosas de las cuales no sería capaz en sus 5
sentidos. Jugar con fuego no es recomendable por múltiples razones. Solo
piensen medios cuando dan noticias trágicas y no las sientan tan lejanas.
Marcha atrás político, sobre todo de la tercera edad con mañas consabidas, el
patrimonio que dejan mal habido generalmente no se goza y la imagen que se
proyecta es inversamente proporcional al gasto que se hace en su persona. Solo
hay que ver como se recuerda a los retrasados mentales que nos han gobernado.
No pueden caminar por la calle, ir al cine, ver un espectáculo ni ver un
partido de futbol como lo hace Clinton en los EU, que es recordado como un buen
presidente de esa nación.
No la chinglen, es
una petición del pueblo que se escucha en todas las esquinas, párenle a la
gastadera y cuiden lo que no es suyo. Decencia, responsabilidad y verdad se les
pide como diría un prestigiado caricaturista político de altos vuelos. Sea pues
carbones.
El predicador
económico.