. Un nuevo actor asoma en la política argentina. La firma del acta
constitutiva de este espacio conformado por ocho fuerzas políticas apunta a
abroquelar el especto de centroizquierda de cara a las elecciones
presidenciales de 2015.
UCR, Proyecto Sur, Libres del Sur, Frente Cívico, FAP,
Coalición Cívica, GEN, Suma Más y Juntos, las agrupaciones firmantes. El Teatro
Broadway a pleno y el desfile de dirigentes que empiezan a calibrar su mira
para ser candidatos a presidente. El abanico diverso: Elisa Carrió, Hermes
Binner, Julio Cobos, Ernesto Sanz, Fernando “Pino” Solanas, Margarita
Stolbizer, Luis Juez, Martín Lousteau, Alfonso Prat Gay, entre otros. Las
palabras iniciales fueron vertidas por el actor Luis Brandoni, histórico
radical con pasado en la Cámara
de Diputados, quien leyó los puntos sustanciales del acuerdo con severas
críticas al gobierno nacional liderado por Cristina Fernández de Kirchner.
Además se confirmó que los candidatos de Unen a cargos nacionales se elegirán
en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. Revalidan un experimento
que les dio resultado en la
Ciudad, darle una gama de opciones al votante. Esto debería
ser siempre así y no como suele suceder dentro de cuatro paredes y con un hermetismo
tal que no conduce a nada, donde el ciudadano está exento de participación.
¿Frente
Amplio Unen pertenece al ideario de centroizquierda? Complejo determinarlo. Dependerá
de la óptica particular. La ideología pertenece a un capítulo añejo en el día a
día argentino. El que sufraga apunta a la persona, a lo que representa, también
a la información que le llega, sesgada, a una serie de objetivos para cumplir y
poco más. Tesis hastiada de estudio: el voto religioso del peronista, radical,
socialista ya no corre en este contexto. La volatilidad es el arma más
peligrosa a la que se enfrentan los políticos. Como pasó en 2011 en aquellos
que votaron a Cristina y Macri en la misma elección. En este tipo de alianzas
las dicotomías surgen por propio peso. Sucede también en el kirchnerismo, con
Scioli, La Cámpora,
Kunkel, Sabbatella, intendentes del conurbano, radicales, socialistas. Ni
hablar del Frente Renovador liderado por Sergio Massa. Desde Darío Giustozzi,
Martín Redrado, Adrián Pérez, pasando por Luis Barrionuevo, hasta llegar a los
viejos caciques de la provincia de Buenos Aires, como Othacehé o Cariglino. Lo
que los distancia supera por amplios cuerpos de ventaja a lo que concuerdan
pero se aglutinan en pos de la gobernabilidad, por mantenerla o conseguirla.
Mauricio
Macri. El eje donde surgieron los primeros cortocircuitos en el Frente Amplio
Unen. Oscar Aguad, Elisa Carrió, Ricardo Alfonsín, Julio Cobos, entre otros
mostraron interés en confluir con el Pro, que actualmente gobierna la Ciudad. Las disidencias no
tardaron en aparecer, especialmente por Hermes Binner y Pino Solanas, que
plantearon la falta de criterio en incorporar a una figura como Macri en un
espacio con tendencia moderada de izquierda. Se dialoga en posibilidad de
unirse en caso de segunda vuelta. Los números fríos, con las encuestas en la
mano, no darían una posibilidad de esta índole si finalmente, y tal como se
prevé, Daniel Scioli y Sergio Massa se presentan como candidatos
presidenciales. Macri conoce su limitación territorial y requiere de manera
urgente confluir con otros sectores si desea fogonear su plan para acceder a la Casa Rosada. Desde la otra
vereda, la búsqueda de consenso con el Pro podría darle enormes dividendos en
un territorio vital como la ciudad de Buenos Aires. Las diferencias, a priori
por las declaraciones aparentan severas. Falta mucho tiempo por recorrer y la
coyuntura no dará respiro hasta octubre del próximo año.
En
la fragmentación, el perfil denominado progresismo pierde sin miramientos ante
este pulpo llamado peronismo, que cambia figuritas, pega y saca pero no pierde
eficacia. La experiencia de Frente Amplio Unen puede ser provechosa en el caso
que exista madurez por parte de sus integrantes y enorme vocación de gobernar,
alejándose de divismos que prevalecieron en el pasado. La Alianza debe ser un espejo
para determinar qué no hacer.
Existen
variadas capas de la sociedad, independientes, desilusionadas con el
kirchnerismo o la oposición, que están en búsqueda de representación, basándose
en un mayor respeto a las instituciones y con propuestas renovadas en asuntos
álgidos como inflación e inseguridad pero también en políticas a largo plazo en
Educación, Salud y Vivienda, por citar tres ámbitos. Reside en mostrarle a la
sociedad que no hace falta el peronismo para gobernar. Construir una
alternativa fehaciente y que no resida en lo discursivo o en cualquier estudio
de televisión comentando la realidad.