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Laclau y Verón, el sustento intelectual


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17/04/2014


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La muerte nunca es casual sino un hecho lamentable, triste, muy triste aveces, que sucede a partir de alguna causa. Lo casual es que dos muertes, de dos hombres antagónicos y sustento intelectual aunque no lo aceptaran,  de dos enemigos irreconciliables, sucedan en un momento muy cercano.




La muerte de Ernesto Laclau en España, donde fue a dar conferencias que organizaba el Estado Nacional y luego la muerte de Eliseo Verón, en Argentina; son además de lamentables, por lo que cada uno todavía tenía para dar, asombrosas, porque se produjeron  en un mismo tiempo. 

Qué el gobierno y Clarin sean enemigos, no es un tema solo de ellos, no es algo privado o particular de dos grupos. Y no lo es, porque ambos permanentemente involucran a toda la sociedad en sus asuntos (o lo intentan) . No quiero en esta columna, que además de ser de análisis, es de homenaje a estos dos intelectuales, desarrollar, describir o exponer hechos de la pelea Clarín-Gobierno. Lo hice en varias columnas anteriores como "Néstor y Héctor" o "Un Clarin Chiquito" o "Se sienten Periodistas" "Un periodismo que oculta información" También compartí una investigación periodística, de Lanata, Geuna y Bossi de 2008, ya ni siquiera está al aire, es del desaparecido diario Critica Digital, pero algunos sitios la conservan "Enemigos Intimos" , nota que seguramente, estará en los libros de historia en pocos años. 

Por eso no se trata de la pelea, sino de las "ideas" para sostenerla. Cuando en una pelea, una lucha, una disputa, una guerra, alguno deja de tener ideas, aunque tenga armas, la perdió. 

Estos dos hombres y de un modo sutil, tangencial, discreto, con poca exposición, a la distancias aveces (Laclau vivía en Londres y Verón escribía en varios medios, no solo en Ñ de Clarin) sostuvieron la pelea. Le dieron vida a ese enfrentamiento con ideas, que sin duda es lo esencial, aveces,  no para ganar, pero si para no perder. Ese enfrentamiento entre el Gobierno y Clarin, que no  empezó siendo de ideas, si no de conveniencia de intereses, de negocios en la prensa y la política, pero que llegó demasiado lejos. Y llegó tan lejos, y dividió a la sociedad y creó núcleos duros que parecen  irreconciliables (espero que no), solo porque fue sostenido en ideas.

Es posible que ninguno de los dos bandos, reconozcan (apunten o hagan responsables) exclusivamente a estos dos hombres del pensamiento, como los ideólogos. Menos aún los consideren  ideólogos (los únicos ideologos) de la pelea y de sostenerla en el tiempo, pero ambos de algún modo lo fueron. Eso se hace visible por ejemplo, para aquellos que seguimos el minuto a minuto, el idea a idea, el contraposición a contraposición en los debates, formales y casuales de la Ley de Medios.  Verón fijó una posición básica bien temprano, cuando todos los demás, apenas estábamos empezando a leer la ley. También lo hizo Laclau y en ocasiones, sin apuntar directo a la ley, si no a quienes presuntamente debía servir esa ley. Verón dijo   "No hay ninguna razón para limitar ciertas voces con el pretexto de que vengan otras".   Pero en eso de limitar ciertas voces, no hablaba de nosotros, los modestos periodistas independientes, que en algunos casos ni voz teníamos. No pedía Verón que algo de los muchos millones que se gastan en pauta oficial, se destinaran a todos los periodistas, que por concurso y aptitud, demostráramos idoneidad para tener un espacio o fundar un medio propio. Nada de eso, Verón  hacía foco en la supuesta independencia de los medios con respecto a la politica, en relación al tamaño y rentabilidad y lo asombraba internet y el acceso que había dado la red a "todos los discursos".    Laclau en el otro extremo, si bien no lo decía explicitamente, si daba por sentado sin decirlo, la disolución del periodismo, del periodista como lo conocemos y de los medios comerciales, para dar paso a la comunicación de la "gente", produciendo esa comunicación y entregando esa información, a la cual la categorizaba como un derecho (y lo es) la propia gente. 

En ambos coexistía la idea, de que el periodismo debía replantearse, para Verón en su función y lugar a ocupar y para Laclau, como emergente de sectores sociales, que ahora tenían voz. En la realidad, salvo por la impronta de los propios periodistas y sobre todo en Internet, en la vida real nada cambió y todos mantuvieron su estatus.

¿Será que si todos somos periodistas, en el fondo nadie es periodista?

Por supuesto que el pensamiento de ambos es mucho más de lo que cito, de ninguna manera se reduce a esas dos posiciones, pero es imposible describirlo en un artículo. Sin embargo si puedo, pese a correr el riesgo de equivocarme, valorar los resultados de sus ideas.

Ni clarin, ni el gobierno por su lado, solo tenían a Laclau y a Verón, cada bando tenía (y tiene), muchos más intelectuales, pensadores, comunicadores y periodistas interpretando (conscientes o no) las ideas de estos dos intelectuales. Ellos aunque algunos quizá ni lo advirtieran, daban las bases, desde donde despegarían luego las ideas, más tarde las estrategias y por último terminarían, ya casi sin ideas, pero si con el rasgo que las constituyeron, peleándose en el barro.

Antes dije que esto se hacía evidente en los grandes debates, de los grandes temas, que finalmente no nos llevaron a ninguna parte (como la Ley de Medios) porque luego, desde los más encumbrados a los más modestos voceros de cada bando, en sus argumentos, sostenía, lo que original y básicamente, habían planteado en su discurso, Verón y Laclau.

Los intelectuales, cuanto más intelectuales, más se despegan de  protocolos y ataduras.  Por eso,  lo que a modo de hoja de ruta, normalmente hacemos en el periodismo, ni siquiera lo contemplan. Ellos no se rigen por las cinco preguntas que nos hacemos los periodistas, para darle forma a una noticia. Está bien que así sea, la libertad de pensar, es la que genera nuevas ideas. Pero esas nuevas ideas, terminaron sosteniendo causas viejas.  No puedo asegurarlo desde mi modestia, pero da la sensación, que tanto Laclau, como Verón, nunca se preguntaron "quién" se beneficiaba de su intelecto. Tampoco "cómo" esto iba a afectar y dividir a la sociedad. Y por último "para qué" sostener dos modelos, dos versiones enfrentadas y antagónicas en todo, cuando el resultado siempre iba a ser, dejar sometida e inconforme a media sociedad.

Ninguno de los dos, desde su base intelectual y su aporte a cada bando, pudieron llegar a toda la sociedad y convencerla que su visión, su idea, su modelo era el mejor al bien común.

Así ambos, conscientes o no, le dieron sustento intelectual, de análisis y hasta ideológico,  a cientos de comunicadores, periodistas, intelectuales, militantes y hasta a operadores, de ambos bandos, que solo usaron sus ideas, aunque a muchos no les importaron, solo les sirvieron.

Seguro lo van a negar, hoy hablar de Laclau para el Kirchnerismo y sus aliados, es crear "un relato" acerca del Kirchnerismo, por lo tanto, no aceptan su sustento. Por su parte Clarín, todas sus espadas y estrategas, ni siquiera va a reconocer que detrás de sus ideas, sus estrategias, su agenda, estuvo el pensamiento y el análisis de Verón.

Aunque lo nieguen ambos bandos y crean que cada uno de los que defendió el Modelo Kirchnerista y la agenda critica (y hasta opositora) de Clarin, lo hicieron con sus propias convicciones, en realidad el sustento de esas convicciones, antes lo pensaron Laclau y Verón.

Por auto estima profesional o ego, se creen inteligentes los que diseñaron las estrategias de cada bando. A su vez se creen comprometidos, cada cual con distintos valores (o no) los que militaron las ideas de Laclau (algunos sin saberlo) y los que comunicaron las de Verón (desconociendo la mayoría de ellos), pero en cada una de sus frases, conceptos, objetivos y hasta intenciones, se veían a las ideas de esos dos hombres. No importa lo que hagan, no pudieron escapar de eso.

Para terminar, estoy seguro que se equivocan, aquellos que creyeron sin dudar la agenda de Clarín y hoy cuestionen a Laclau. Como también se pierden de mucho análisis y conocimiento, los que por prejuicios ideológicos, cuestionen las ideas de Verón. Hay como un falso respeto, de no cuestionar a quienes mueren, en mi caso, cuestiono las ideas de los dos y no a ellos. Y cuestiono sus ideas, primero porque es el mejor modo de respetar a intelectuales, pero además, porque el resultado que obtuvimos, en la aplicación real (y no teoríca) de esas ideas, está muy lejos de lograr el bien común.

Para Laclau la política del siglo XXl era conflicto y tensiones, lo expuso claramente en la serie "Combates y Debates"  y la revista con el mismo nombre.

Para Verón era sobre todo, primero análisis, luego debate, pero como fin último, la necesidad de consenso, en el  respeto por la diversidad.

Son solo dos frases, imposible para definir a dos hombres como ellos, pero ahí están, para que los veamos y los reveamos, aunque se hayan ido.

Sin embargo aunque la discusión de ambos, ahora será eterna, y es posible que algunos ni siquiera los perciban como antagónicos y a cada cual sosteniendo el concepto de un bando; para mi en los dos hubo una seria equivocación de origen, en esa tarea (coscientes o no). Laclau vio en el kirchnerismo, el vehículo para llevar adelante, aquellas ideas que el Troskismo de hombres como Abelardo Ramos,compañero de algún momento de su vida,  creyeron poder plasmar en el peronismo populista de aquellos años.Y se equivocó el Kirchnerismo no es más, que un peronismo, banal en el fondo. Verón vio en la explosión de los multimedios, esa independencia de la política por parte de la prensa, basada en rentabilidad. Y también se equivocó, porque  Multimedios como Clarín, habían crecido hasta ese punto, solo por los beneficios que la política les dio (sobre todo el kirchnerismo).

A Laclau lo entusiasmaba que la gente emergiera desde los sectores más bajos y comenzara a ser parte de la política y la comunicación (aunque finalmente no decidiera nada) Y a Verón lo impresionaba la irrupción de internet y la independencia que los medios venían ganando, pese a deber adaptarse y lidiar con la red.

Ninguno de los dos advirtió, que quienes utilizaron sus ideas, nunca les interesó, el fin último de esas ideas.











Etiquetas:   Medios de Comunicación   ·   Política   ·   Sociología   ·   Filosofía   ·   Ley de Medios   ·   Libertad de Pensamiento

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