Modelo agotado.

Todos los economistas que quieren tener la razón a fuerza de repetir sus teorías, se refieren a los demás con desprecio diciendo que está basado su argumento en un modelo agotado. Esto se da al más alto nivel de los sesudos de esta ciencia muy amplia para un solo hombre, que tienen sumido al mundo en el hambre y pobreza extrema pero con mucha desigualdad.

 

. Esto se da al más alto nivel de los sesudos de esta ciencia muy amplia para un solo hombre, que tienen sumido al mundo en el hambre y pobreza extrema pero con mucha desigualdad.
Hay nada más dos modelos a discutir: el de los ricos y el de los pobres. Lo demás son pendejadas. Cada vez hay más pobres y cada vez menos ricos pero con más bienes. Hay que reconocer que la economía del conocimiento se está colando fuerte en todas las sociedades tecnológicas que son muy escazas.

Cuando los dominadores de la ciencia económica hablan en términos de modelo agotado o algo similar, por lo menos hay que analizar la estupidez que defienden en el idioma que sea. Hablo incluso de premios nobel de economía y de creadores de escuelas de pensamiento económico, no de vulgares tecnócratas que siempre quieren hablar de mentiras que parecen verdades. Estos cretinos están fuera de análisis y no merecen ser tomados en cuenta. Por cierto se esta calaña abundan en el mundo del dinero.

Predecir la economía no es sinónimo de saber economía. Muchos se confunden en este punto y les dan demasiado crédito a estas personas y solo son en la mayoría de los casos burros que tocaron la flauta. La guerra de las teorías económicas o modelos económicos tienen una gran cantidad de variantes y como la economía trabaja a base de supuestos pues cada quien toma los supuestos más convenientes para desarrollar sus modelos. Por cierto hay que aclarar que comer que incluye tomar agua y vestir es la base que nadie toma en cuenta porque la da como un hecho.

La economía se puede predecir basándose hasta en profecías. Ahí tiene usted los mayas, los hipos, los hippies, Nostradamus que hasta el fin del mundo han predicho con fecha fija que por cierto ya paso y el mundo sigue loco loco. Escupir lo que uno va se va a comer no es recomendable pero escupir lo que otro se va a comer no tiene precio. La teoría de juegos, el Web bot, los modelos matemáticos que los sustentan no han logrado hasta ahora dar comer y vestir a todos como debe ser. Bien, mientras los economistas se hacen bolas con los modelos, nos surge un problema aún más grave. Los no economistas, aquellos que no saben ni madres de la ciencia y que por motivos políticos declaran que un todo modelo económico está agotado. La tenemos buena con estos señores que confusos, confunden hasta Confucio.

El punto más álgido se alcanza sobre todo cuando un diputado o senador lo dice con tanta seguridad como la de tomar coñac en las tardes en algún bar de postín. Leer de economía es muy diferente a estudiar economía, ser un maestro del derecho no te hace experto en otras ciencias solo porque tú también tienes necesidad de comer y vestir. Entiende que si ellos no se pueden poner de acuerdo y basar la economía y sus modelos en principios justos, tu eres el menos indicado, aunque seas millonario a venir con teorías d equilibrio que solo son personales. No es el camino debido ni correcto a seguir.

Buscar el bienestar de los demás queriendo imponer criterios personales no fácil ni popular. Cada quien piensa diferente y cuando la razón se alcanza por mayoría o conveniencia es que algo anda muy mal. Cada quien mata el hambre a periodicazos de forma muy personal y se viste como le da la gana. De pronto irrumpe en la escena nacional alguien muy atinado y comienza  decirte como caminar, hablar, vestir, dormir, bostezar y que comer que no te haga daño, le cae a la mayoría en la punta de la nariz generando molestia, desencanto, enojo y hasta rabia.

La prudencia, la paciencia, la tolerancia sin pérdida de respeto no deben tener límites y si se está convencido de que el modelo está agotado, las tuercas de los acuerdos se deben ajustar pero moderadamente, sin altanerías, soberbias, descalificaciones y menos bofetadas de lacayos que como manadas sin fundamentos apoyan estos cambios solo por conveniencia. Así es esto mentiroso.

El predicador económico.

UNETE



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