. Irónico
pues hay coyotes que viven sexenios y son de varios colores. Antes no más había
tricolores pero han salido de una nueva raza azulada.
Se reúnen en manadas por sesiones pero mayormente
son solitarios, sobre todo cuando van por las comisiones presupuestadas que
deben recibir los gobiernos de los estados o los programas federales. Ya ve
como se atoran las partidas en las comisiones hacendarias donde las ratas
devoran el dinero público para el gasto tan necesario de la burocracia.
Curioso decirlo pero sin los coyotes a veces el
sistema burocrático se atora de vez en vez. A pesar de ser cazado ferozmente,
los coyotes han aumentado en el continente y más en México, sobre todo en los
alrededores de los carteles de diputados y senadores. A veces se les ve en
palacio nacional, específicamente en hacienda, donde habita las carnita pegada
el hueso que es la más sabrosa.
Se dice que para coyotes los lobos, por eso ellos
solo comen basura y animales domésticos. Basura se refiere a las comisiones que
cobran por bajar la lana pública que va desde un 5% hasta un 25% de la cantidad
autorizada. Buena bolsa hacen estos animales para sus futuras campañas cuando
las aspiraciones del pueblo se manifiestan en favor de ellos. Ya ve como la
prole se encapricha y no hay quien la pare, pues es más terca que una puerca.
Los coyotes son pequeños de tamaño pero tienen unas
orejas y un hocico muy desproporcionado a su cabeza. Eso les permite estar en
todo y con todos. Captan lo que otros inocentes o ingenuos no hacen y si se
complica el negocio, simplemente se coluden para dividirse la mochada de
comisión nada despreciable. Por cierto este no paga impuestos ni da limosnas a
la iglesia que bien sabe quiénes son.
Puede ser fácilmente identificado también por su
cola espesa que casi arrastra para limpiar las huellas que va dejando por los
pasillos de las cámaras que visita. Por cierto visitas intensas cuando el
discurso público habla de recursos a asignar para alguna tarugada.
Su dieta básica son animales más pequeños pero es
una dieta que no requiere mayor esfuerzo físico ya que el cómplice mayor que
apadrina estas gestiones da muy a tiempo los pitazos para que la tarascada a
dar no se atasque. Vaya que se pueda digerir tranquilamente sin indigestiones.
Las manadas de coyotes se especializan de acuerdo al
clima y en temporada alta los catarros y gripas llevan vacunas de todo tipo que
de forma gratuita el sector salud les da. Sobre todo si son coyotes de la
tercera edad o adultos mayores propensos a los madrazos de la vida dura de a
pie.
Aúllan, chillan, ladran pero sobre todo giñen cuando
los asaltos son cumplidos y las comisiones cobradas. Lo primero lo hacen cuando
alguna manda enemiga de otro partido pretende que la ASF intervenga para
controlar el desasosiego que causan estos animales voraces de basura y otros.
Se oyen más que se ven, pues son engañosos con sus sonidos y movimientos, pero
eso si fieles como perros a su amo, que es el don en su tiempo sexenal.
Los sesudos analistas todavía no determinan cuál de
los coyotes es más letal, pero las últimas investigaciones hacen pensar que el
animal racional llamado coyote es más peligroso que el que habita en los
territorios de América de Norte. Estos primeros están carbones y crecen y se
multiplican de acuerdo al grueso de la lana pública que estúpidamente se gasta
cada año el miope gobierno en sus vicios romanos. No tiene remedio, sin estos parásitos
de la burocracia el sistema no se aceita y si no se aceita no camina. Así que
estamos jodidos por todos lados y por todos los partidos que pertenecen a la
mal llamada democracia más cara del mundo.
Coyotes, zorros o chacales pero eso si cada quien
con su especialidad y sin haber ido a la escuela, todos son licenciados.
El predicador económico.