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¿Qué clase de redistribución de la riqueza es esta?


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08/03/2014


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El kirchnerismo tiene una particular habilidad, para sacar de escena lo más cuestionable de su gestión y poner lo que puede generar más polémicas y debates, quedando en segundo plano, casi olvidado, lo más grave. 




Antes lo hacían a pura épica militante de izquierda, nacional y popular, ahora hay cuestiones, que por más surrealistas que sean sus militantes, ubicarlas en ese contexto cuesta (mucho).

La insoportable inflación, más del 30% de 2013, luego la brutal devaluación de más del 35% sumada, que ya venía en alza también desde el año pasado, pero que en enero, el escenario aceleró los tiempos. Ahora el sinceramiento del Indec con un 3,7% para enero y un 5% que aseguran economistas como Lavagna para febrero (hay que ver si el Indec no miente de nuevo),  alejaron demasiado, diría que sin retorno, al kirchnerismo de su discurso. No había muchas opciones populares a la mano, para hacer olvidar tanta impopularidad. Sin duda el tratamiento en comisiones del Nuevo Código Penal, iba a volver a colocar a cada uno en su lugar. 

Pero no fue tan así...

Si bien un código penal legisla sobre delitos, no podemos poner al delito en general como un rasgo popular (aunque las cárceles tengan un 95% de pobres presos) Pero si es posible, encontrar algo de ese progresismo perdido en los desastres económicos que produjo el gobierno, en una visión más, progresista,  actual, garantista, y de verdadera inclusión social, para el  que comete un delito. Pero lo cierto, es que uno de los delitos, que más muertes, empobrecimiento y pérdidas ha producido, como es la corrupción en la función pública, no mereció para los Codificadores (ni siquiera los de la Oposición) un tratamiento especial. Pese a discurso "progré" del gobierno, se sigue pensando el delito, solo en función de los pobres y no de los que se hicieron millonarios con la política. (empresarios y funcionarios, que ninguno va preso)

 Las condenas por delitos, aún por delitos aberrantes, deben ser justas, deben tender a la recuperación del que lo cometió y que luego de cumplir su pena, pueda ser útil a él y a la sociedad. A un año luz están las cárceles argentinas de eso. Y difícilmente el texto, más humano y benévolo o más impiadoso de un código, cambie esa realidad. Sin embargo, lo que seguro no debe ser una penalidad, fijada en un código, es una venganza de las victimas o los afectados por el delito. Un código penal justo, con respeto por los DD.HH y sobre todo con el objetivo de recuperar al delincuente, debe abstraerse de emociones, de repudios y de venganza.

¿En que afecta a la victima o sus allegados, que un delincuente, además de la pena que le corresponde y que esta sea justa; tenga a la vez, posibilidades de arrepentimiento, reflexión, crecimiento y finalmente re-inserción social?

Alrededor de este concepto gira el nuevo código o al menos lo que trascendió de su contenido, pero con algunas variantes, aboliciones y cambios, que provocaron desde miedo, a indignación y desde repudio a pedido de debate y hasta consulta popular de parte de Sergio Massa.

Rápido de reflejos políticos, el mejor alumno de Néstor (en métodos de gestión y armado político), fue el primero en oponerse. Conocedor de que la inseguridad está al tope de las preocupaciones, de los difíciles de seducir sectores medios (de los bajos también, que la sufren a diario, pero no se ve en los medios) cómo si un código (nada más), con penas duras, fuera la solución. El flamante diputado por Buenos Aires, se opuso de plano. Inmediatamente sugirió, llamar a una consulta popular (algo prohibido por la constitución para temas penales o impositivos) y armar un gran debate. 

Esto dejó al resto de la Oposición no peronista, muy mal parados y entonces todos, al unísono, debieron también salir a cuestionar el código, pero con algunas variantes y cuestionando a la vez a Massa por politizar un tema tan sensible y a la vez apelar a un recurso inconstitucional y demagogico.   Los más equilibrados (dentro del desequilibrio generalizado de la política) con sensatez propusieron postergar el tratamiento a hasta el nuevo gobierno en poco más de 2 años. Lo cierto, es que mientras sigue este código penal, que tiene menos del 4% de condenas efectivas en la década y más de 95% de delincuentes privados de su libertad (y en condiciones deplorables aveces) solo por procesos iniciados. Además, el costo político de Opositores que participaron de la codificación del nuevo texto, como Pinedo o Gil Laverdra, hoy enfrentados a sus propios armados,  es otro aspecto, que no se si el kirchnerismo lo planeó, pero le salió bien.

Aunque la lamentable realidad, es que se piden más o menos penas, cuando ni siquiera tenemos condenas. 

Hoy todos son constitucionalistas, de parte de los que quieren el tratamiento (el gobierno sobre todo) y hasta hace poco la Constitución no les importaba nada, porque se había reformado en 1994 y tenía, según el oficialismo, "espíritu liberal". Todos invirtieron  sus roles, los que se amparaban en la carta magna para evitar la re- re elección y el gobierno que la despreciaba y no siguió con lo de "Cristina Eterna" por que no juntaba los dos tercios. 

Pero hubo más debate y distracción y otro tema que entró en fuerte discusión (mediática y social) fue el Narcotráfico. Incluso luego de una seguidilla de contradicciones y sinceramientos (hasta ahí nomas) de parte de funcionarios, el Secretario de Seguridad Sergio Berni, junto al titular de Sedronar el Padre Molina, fueron los más contundentes. Si bien usaron distintas expresiones, ambos plantearon un panorama realista del tema. A la vez, pidieron no exagerar los hechos, porque si bien la situación es seria, estamos a varias etapas de desarrollo narco, para parecernos a Colombia o México. Lo cual viendo la realidad de las fronteras, los distintos escenarios en cada región, la evidente corrupción policial, política y posiblemente hasta judicial, que hay en algunos lugares del país, parece un milagro que ya no estemos en ese nivel de desarrollo. 

Molina la remató diciendo que "hoy son todos expertos en narco, gracias a la novela de Pablo Escobar, que pasan por TV" De mi parte le puedo asegurar viviendo en Constitución, barrio complejo y que por la noche lo habitan "zombies"  algunos no tienen ni 15 años y están destruidos por el paco (crack) le diría a Molina, que por aquí y por muchos otros barrios y ni hablar de las villas de emergencia del país, no nos hace falta ninguna ficción, para ver el flagelo que produce el Narco. Sin embargo en su sinceramiento inesperado, no habló justo del paco, los chicos zombies con daños neurológicos irreversibles, que son cientos de miles.  Si en cambio habló de "los pibes que se emborrachan y falopean en las previas con pastillas" Adolescentes y jóvenes,  en su mayoría, que quizá dejen los malos hábitos con el tiempo y vuelvan a una vida normal (lo más normal posible), aunque no está mal contemplar esta situación y ayudarlos; pero  los del paco, en 3 o 4 años, ya no tienen retorno, si no mueren antes y a esos no los mencionó.

Es asombroso cómo el kirchnerismo puede distraer con realidades, a las cuales hasta ahora no le prestó la más mínima atención (nombrar a Molina fue el primer paso creería, en cuanto al tema drogas) pero a la vez no hacerse cargo de ninguna responsabilidad sobre semejante desidia, luego de 11 años en el poder.

Capitanich el jefe de gabinete, dice que se sobre dimensiona el tema narco,  y también otros como, el nuevo código, y tomas de tierras, porque no se puede hablar de "corridas del dólar". (querrá decir que ya no hay crisis económica?)

Y la verdad se equivoca. Se equivoca, porque en realidad cada uno de los temas mencionados, lógicamente no se van a resolver con facilidad, pero en esta década el gobierno, ni siquiera los reconoció. Osea, ni se empezó a tratar de solucionar ninguno de ellos. 

Las cárceles están llenas de pobres sin condena, que cuando salen, no solo la mayoría, no fueron capacitados, ni estudiaron, ni tienen alguna herramienta para incluirse, sino que salen torturados, por el sistema y por otros reclusos, con más conocimientos de delitos, solo con contactos delictivos y con una enorme furia y dolor por lo vivido (en los institutos de menores, al menos en el Roca, no es distinto) El tema narco, que hace tiempo se apuntó, desde medios, trascendidos, creencias públicas y hasta de la propia política, a varios líderes políticos, hoy ha cambiado (y seguirá cambiando) y ya se habla de Carteles. Cuando se cuestionaban aportes a la campaña oficial de posibles narcos, cuando se borraban huellas, desde la propia municipalidad de Gral Rodriguez del Triple Crimen, cuando veíamos asesinatos de sicarios, todo eso indicaba un desarrollo. Ahora que balean la casa de un gobernador, hay más crímenes y cae en México el Chapo Guzman, recién ahora, el gobierno dice que es serio. (habrán visto la novela, también) 

Y por último las Tomas de Tierras, son el límite que se corre en la convivencia social, el "me salvo, porque si no no me salva nadie". Sin embargo, muchos de los que toman, también buscan el negocio de construir y luego alquilar a otros pobres, que por imitación (del me salvo) en un futuro próximo, tomaran otra tierra. 

El kirchnerismo según su militancia, hizo la mayor reconstrucción del Estado, sin embargo hoy hay más lugares que antes, donde no hay Estado (ni ley, ni derechos, ni seguridad ni servicios estatales)

Para terminar esta nota, sería bueno ocuparnos de lo realmente grave, (más grave), lo que el gobierno tapa y la información  oficialista y hasta opositora distrae, con otras gravedades, como las mencionadas, pero de las cuales no se responsabiliza.

Los maestros que están decididos a no pagar la crisis y los chicos que no tienen ni escuelas, ni maestros. Este es un tema central y que a diferencia de los anteriores, no nos distrae del real resultado de 11 años de modelo. 

El Señor de Barba y la Señora de voz ronca de los Sindicatos Docentes (Baradel y  Petrocini), que todos los años (los últimos 4 al menos) a finales de febrero anuncian que "las clases así no comienzan" son modestos docentes, no son economistas, pero no son tontos. Saben que recomponer el salario desde la última Paritaria 2013 significa contar el 30% de inflación de ese año, un 35% mínimo de devaluación, que llevó todo hacía arriba y un 35% más de 2014, para llegar hasta fin de año (al próximo febrero) por eso con menos de un 25% como se ofreció en provincia de Buenos Aires, se sienten insultados. 

Esa es la medida y el resultado del kirchnerismo, hoy sin atenuantes.

En 2003 Néstor Kirchner tomó el gobierno con un dólar a $2,75, en 2007 Cristina lo sucedió con un dólar a $4,3, hoy el oficial está a $8.00. No es muy dificil la cuenta, un 300% de devaluación para el Modelo "que nunca iba a devaluar". Pero a este resultado, lo empeora que la inflación triplicó a la devaluación. Solo por dar un ejemplo la Leche en sachet 1 litro en 2003 estaba a $1,05  hoy en el acuerdo de precios cuidados está $8,45 una de menor calidad (de la misma marca La Serenisima), pero las que están afuera del acuerdo superan los $10 sachet, $12 cartón y $15 la botella (de la mejor calidad) La inflación real en la canasta de alimentos, alcanza entre el 800% y el 1000% en 11 años. (esto se repite en otros productos, que son base de elaboración de alimentos, como el azúcar, el harina, los aceites y margarinas, las carnes y verduras)

Semejante desajuste, con el agravante de tener tarifas congeladas, con subsidios a las empresas y que hoy quitarlos solo puede agravar más la escalada inflacionaria, hace que el gobierno acreciente su déficit fiscal y para sostener pagos, emita. No es muy dificil imaginar, que a mayor emisión, mayor inflación y a la vez, mayor déficit. 

Circulo vicioso que le dicen-

Puede sonar frio, calculador, numérico, capitalista y hasta liberal, pero este es el tema, central, más serio y de mayor importancia, porque de no corregir aunque sea gradualmente este escenario económico, los temas que esta semana son debate (Narco, tomas, delitos), están en los medios y acaparan la atención, (sumados a otros que no están) con una crisis socio económica, serían insostenibles.

Claro que a la presidenta en su discurso, ni se le ocurrió hablar de esto, al contrario, pareció que hablaba de otro país y con otros números, que cuesta mucho saber de donde los saca. Cristina aveces da la sensación que gobierna otro país o al menos, que no gobierna este país.

La Presidenta debería ver, que a partir de 2011, cuando decidió seguir con el método (ya agotado) de anclar el dólar, y con alta inflación, tener más recaudación y así comprar los dólares de los exportadores más baratos, decidió a la vez, el final del modelo. Pero cuando además restringió la venta de dólares a la sociedad (sectores informales, medios y bajos) y no así a los grupos de poder y a las corporaciones, hizo una transferencia de recursos constantes (en un valor constante, que no se devalúa), más neo liberal que en los 90'. Porque no importa cuantos planes, asistencias y subsidios se otorguen, estos son en pesos, no se actualiza por la doble via (inflación real y devaluación) por lo tanto, terminan siendo nada.

Hoy con las nuevas disposiciones, deja todavía más claro, el resultado de su modelo. 

Vender un máximo de U$S 200  por mes (una cuarta parte de lo que permitía sacar el "Corralón" por mes) a quienes ganan más de $7200 excluye de poder comprar a más del 65% de la sociedad. A esa parte, la menos afortunada y con salarios bajos (menores a $7200) los obliga a quedarse en una moneda (la moneda nacional) que se devaluó un 300% estos años y se deprecia por inflación otro 30% o más al año y ahora reconocido por el Indec. (que para enero 2014 dio 3,75% el IPC)

¿Qué clase de redistribución de la riqueza es esta?

El empobrecimiento que va a dejar, en dos tercios al menos de la sociedad,  el kirchnerismo, no se arregla con ninguna paritaria. Más cuando la mayoría de ese sector, que no se actualiza y no puede estar en dólares, ni siquiera tienen representación gremial.

En J.P Morgan se están haciendo contratos con dólar futuro oficial, para mediados de este año a $10,60 por dólar y para comienzos de 2015 a $12,40. 

Cuando el kirchnerismo dejé el gobierno, solo contando estos últimos 3 años, los trabajadores (sindicalizados) habrán conseguido un 30% anual de aumentos osea en este periodo un 90%, pero serán un 360% más pobres via devaluación y tendrán entre un 120% y 150%  menos de poder adquisitivo por la inflación acumulada (si no empeora) en suma, solo entre 2013 y 2015 habrán conseguido una actualización, del 90% según los gremios, algo más o algo menos, pero sus pesos serán un 300% menos frente al dólar y su capacidad de compra un 150% promedio menor, frente al IPC (con todo lo que significa en una economía, que toda producción, acceso a tecnología, información y hasta estudio, tiene un componente dólar de más del 60%)

El resultado del modelo...

Nacional, popular, progresista, inflacionario, devaluatorio y sobre todo corporativo.











Etiquetas:   Economía   ·   Cristina Fernandez de Kirchner   ·   Devaluación   ·   Dólar   ·   Inflación

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