Hemos asistido nuevamente, al debate sobre el Estado de la Nación y nuestro próximo ex presidente, una vez más, se ha sacado de la chistera por arte de magia, una medida para aliviar el escandaloso aumento de las ejecuciones hipotecarias como consecuencia de la crisis. Medida carente de sentido, de lógica y pensada bajo los efectos de al menos, la irrealidad de un presidente con los días contados para marcharse.



