Reflexión sobre Felipe

Bajo de estatura, casi calvo o de muy poco pelo, de facha común pues no tiene presencia, usaba lentes de aumento tan grandes que ocultaban su gigantesca cara en proporción a su lánguido cuerpo nada atlético que adoraba el fut siendo un pésimo jugador de ligas de barrio, astuto en la escuela pues se sabia las capitales de México nada más, fanático de una fe equivocada que toda la semana hacia el mal, se confesaba el sábado y comulgaba el domingo para amanecer puro el lunes a seguir jodiendo a sus semejantes.

 

.
Desde muy joven fue proclive al trago, pasando de estado zarazo a estado de ebriedad denotado por su tono de voz que se barría como jerga húmeda por toda la lengua.

Siempre de joven fue brabucón pero de bocón no pasaba. Gustaba amenazar diciendo que era de mecha corta, cuando en realidad el verbo de otros lo salvaba de mucha babosada diaria.

Nacido en provincia, decía adorar la democracia y como buen católico, apostólico y romano solo señalaba los desaciertos de los demás, nunca se tomaba la molestia de ver sus errores aunque estos eran muy obvios. De muy chico aspiro a ser soldado, conformándose con ponerse un uniforme que le quedaba muy grande. Su amor por la violencia lo hizo pensar que servía para el servicio, sin embargo la vida le demostró que no servía ni para eso.

Siempre estuvo en contra de la injusticia y del poder abusivo, gritaba y protestaba con justa razón al ver las injusticias que se cometían por lo que decidió estudiar derecho para caminar bien por la vida en prestigiada escuela de buenos compañeros, que por cierto son pocos los que lo recuerdan con afecto debido a su carácter destemplado ya por el exceso de alcohol que ingería para poder subir la voz en bares y cantinas.

Engañándose a sí mismo camina por la vida no dejando de acudir a la escuela pero aprendiendo poco, haciéndose pasar por culto y hombre miniatura de letras, aflojando la boca diciendo vanidades que solo sirven para convencer a una ingenua por el estilo que la paso del tiempo la hace su esposa.

Con ceja levantada y mirada feroz empieza a acariciar la política pero del lado de la protesta. Levantando la voz ante la injusticia invoca a personajes de la historia que con el tiempo quiso emular y más bien olvido. Escalo los peldaños del partido, ocupo puestos de baja jerarquía pero debido a la buena reputación que le antecedía, subió hasta lograr puestos de cierta relevancia dentro de su partido.

Sin olvidar nunca su libro de catecismo bajo el brazo, lo logró colarse a puestos que jamás imagino, haciendo cómplices en el camino que después traiciono sin el menor miramiento. Habilidoso como todo buen mentiroso, pisando amigos y enemigos, se juntó con gente adinerada que lo apadrino y creyó en el para poder ser manipulado como títere que realmente era. Su mejor amigo de dudosa procedencia le dio el dinero necesario para que escalara lo más alto sin haberlo buscado con profesionalismo. Claro con el compromiso previo de devolverlo con intereses muy altos y compartiendo el poder que en su caso se lograría.

Fueron tantas las coincidencias que lo llevaron al trono que ni el mismo se las explica. Desde ahí se revelo contra los más elementales principios humanos y valores necesarios para una acción de política elemental, rodeándose de oportunistas, lacayos, zalameros que le aconsejaban mal en sus ratos de sobriedad que cada vez eran menos durante el día. Ni hablar de la noche.

Joven todavía, odiado por su pueblo, rechazado como empresario y amenazado en su vida y salud, adopta por desterrarse y echarle tierra al tiempo para que la gente olvide sus monumentos a la estafa, corrupción, desfalco y deshonestidad que lleva como un sello de presentación para toda la vida. Sobre todo cómplice principal de todos los males que aquejan a su país, al que siempre dijo querer.

Si conoce a alguien así, huya lo más lejos posible de él y no se lo diga a nadie.

El predicador económico

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales