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El Chapo


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27/02/2014


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La captura de Joaquín Guzmán Loera es un triunfo del Presidente Peña y su equipo, coordinado por Miguel Ángel Osorio, demuestra orden, disciplina, eficacia y congruencia,  triunfo que no se puede regatear.


El resultado práctico es la detención del más importante criminal de México de los últimos 25 años, dicho por la DEA, sólo comparable con Osama Bin Laden, el autor del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York.

La coordinación entre el Ejército, la Marina, la Policía Federal, la Procuraduría  y el Cisen, tuvo como conclusión el anuncio sobrio del Procurador Jesús Murillo Karam, quien a pesar de las presiones ejercidas, salió a dar la noticia hasta que tuvo la certeza de que el sujeto capturado era el mismísimo Chapo Guzmán.

La detención de uno de los capos más buscados a nivel internacional, va más allá de la simple captura, acredita la eficacia del Estado Mexicano, sin que esto sea motivo para caer en triunfalismos como bien lo dijo el Presidente, al contrario, citando a Manuel Camacho, “una vez probado que se avanza en la coordinación de las instituciones y que mejoran las capacidades de inteligencia, habría que terminar de aterrizar los proyectos decisivos para la mejoría de la política de seguridad y justicia. La reconstrucción de las procuradurías y las policías de investigación. La recuperación gradual de los reclusorios. La implantación del nuevo sistema de justicia penal. El fortalecimiento de las capacidades de investigación sobre los flujos del dinero delincuencial”.

Después del festejo, lo cierto, es que el combate a la inseguridad, más que un fin es un medio. Coincidiendo con la mayoría de opiniones, corresponde ahora hacer que México transite a la legalidad, hacia el crecimiento de la economía con certeza jurídica, con un régimen judicial confiable. Para terminar con la impunidad, debe haber legalidad, debe darse un fortalecimiento de las condiciones de seguridad, sólo así, con certeza jurídica y la aplicación de la ley, México podrá aprovechar la coyuntura  favorable que le han generado las reformas.

La inseguridad y el desbordamiento de la juventud hacia las actividades ilícitas,  tiene una relación directamente proporcional con el desempleo, el olvido y el abandono, por eso la urgencia de  la generación de suficientes fuentes de empleo que ofrezcan oportunidades a los millones de jóvenes desempleados o subempleados, que deambulan por los barrios y comunidades de todo el país.

Recordemos lo que en su momento dijo Marcos Camacho “Marcola”, líder de una organización delictiva de Brasil, quien entrevistado en la cárcel,  dice:

“Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnóstico era obvio: migración rural, desnivel de renta, pocas villas, miseria, discretas periferias; la solución nunca aparecía... “¿Qué hicieron? Nada.

La caída del emblemático Chapo, termina con el estigma que pesaba sobre nuestro país como debilitado e incapaz de hacer cumplir la ley, debido que la élite criminal aparecía superior al Estado Nacional, pero la ecuación no se modifica, no nos hagamos falsas ilusiones, ya lo dijo Ismael El Mayo Zambada en la entrevista concedida a Julio Scherer; “… si un día decido entregarme al Gobierno para que me fusile. Me fusilan y estalla la euforia. Pero al cabo de los días vamos sabiendo que nada cambió. El problema del narco envuelve millones. En cuanto a los capos, encerrados, muertos o extraditados, sus reemplazos ya andan por ahí”.

De ahí la necesidad de  insistir, coincidiendo con la mayoría de los analistas, la detención del narcotraficante más buscado, debe hacer avanzar a las instituciones de seguridad del país en la construcción de un Estado de Derecho, y junto a esto, hacer que la economía funcione para que  madres y padres de familia, junto con los jóvenes, tengan un empleo digno. Esa es la seguridad que necesitamos.

Sería deseable que cada vez más, utilizáramos una fracción del dinero que actualmente se asigna a la guerra contra la delincuencia en programas de educación, prevención, empleo y tratamiento de adicciones.

Como  lo dijo un amigo, en el obligado comentario, de ocasión: “atender a los 7 millones de Ninis del país vale más que la captura de diez Chapos”.

Y si usted, lectora, lector querido, no tienen inconveniente muchas gracias por sus amables comentarios y aportaciones, nos leemos el próximo jueves.

Correo: contacto@pedrodeleon.mx                          26 de Febrero del 2014.

Facebook: Pedro de Leon Mojarro.                                         twitter:@Pdeleonm

Sitio Web: www.pedrodeleon.mx.

*Coordinador de Delegaciones de la SEDESOL.





Etiquetas:   Política   ·   Políticas Sociales   ·   Políticas Públicas   ·   Partidos Políticos   ·   México

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