Cuando iniciábamos la tarea de aprendizaje básico, nuestra maestra, como solíamos llamarle entonces, nos definía el concepto de línea recta de manera campechana y quizás espontanea: “…La recta o línea recta, es la raya más corta que une dos puntos”, nada más parecido a la geometría euclidiana; años después en nuestra educación básica, nuestro formador la precisaba como: “…la sucesión continua e indefinida de puntos en una sola dimensión”. La definición parece excelente. Llama la atención, eso sí, que hay en la primaria definición dos puntos, uno de inicio y otro de llegada, y que entre los dos concurre un camino, que representa la sucesión incesante de puntos que conduce a un temporal o extenso horizonte.



