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Las causas de la indignación en Chile


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29/06/2011


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Uno de los diarios de las cadenas periodísticas monopólicas chilenas – monopolios construidos en torno al control del avisaje comercial que se reparte en Chile dentro del club de los más ricos -, abría debate hace una semana sobre la causa del malestar y el enojo de los chilenos, que está afectando tan profundamente la popularidad del gobierno en las encuestas, mediciones que, bajo la óptica que predomina en la clase política, tiene un efecto muy determinante en las decisiones que se toman a nivel gubernamental.


Desentrañar el misterio del enojo, ha llevado a diversos diagnósticos que conducen a distintas soluciones. Para los ex gerentes que hoy día incursionan en la política desde el gobierno, sin que sus lógicas de gestión logren maravillar a los chilenos, asumen cierta postura de victimización, ya que la gente no entendería sus propósitos ni la eficiencia presunta de la llamada “nueva forma de gobernar”.  Demás está decir, que la antigua forma de gobernar, la de los actualmente desplazados del poder, tampoco tiene la mejor de las percepciones en las encuestas, debido a lo que hicieron cuando estaban en el gobierno como contribución a los temas en debate en la actual realidad chilena.

¿Si a este país le está yendo tan bien – se preguntan sus administradores – porque hay tanto descontento? ¿Si tenemos un ingreso per cápita estabilizado en los 15.000 dólares, el mejor de la región, que hace que haya tanto descontento?

La indignación en Chile, se está expresando a través de tres temas principales, pero que tienen la misma raíz y los mismos actores de fondo: el mercantilismo desenfrenado y la hegemonía de las 7 familias más ricas que controlan más de 75 mil millones de dólares (3 veces el PIB de la vecina Bolivia, según el ex Ministro Andrés Velasco), que determinan las grandes decisiones políticas y económicas, que destacan por su conservadurismo y por promover las bondades del sistema actual, que tantos beneficios les siguen reportando y que favorece al 10% más rico de los chilenos, cuyo ingreso es ¡78 veces mayor al 10% más pobre!

El primer tema que explosó de manera impensada para la clase política, y contra ella, fue el tema energético, producto de la autorización de funcionamiento a centrales termoeléctricas y la autorización ambiental del proyecto HidroAysén, que pretende instalar 5 represas en la Patagonia. El segundo tema tiene que ver con el rechazo al concepto mercantilista en la educación, expresado en la masiva movilización de los estudiantes que rechaza su continuidad. Y ahora ha explosado la indignación contra el escándalo financiero de una multitienda del retail, uno de los jugosos negocios del éxito económico chileno y que compromete directamente a la clase financiera hoy directamente involucrada en el gobierno.

¿Qué es lo que señala la indignación de los chilenos, en su esencia? Simplemente que el modelo de crecimiento ya los tiene hartos, porque todos los esfuerzos y sacrificios lo aportan los que – como siempre ocurre – trabajan y viven de su sueldo. Son ellos los que no ven razones de Estado y razones de estrategias de desarrollo nacional, en las enormes ganancias que produce el negocio de la energía eléctrica. ¡Enormes ganancias a precios para los consumidores muy sobre la media internacional!  Lo que dice el rechazo a los proyectos eléctricos es que los chilenos no están dispuestos a legitimar cualquier modelo de crecimiento, definitivamente.

Es el modelo el que está en tela de juicio, porque ha hecho un enorme negocio local con la educación, y ni tan local, porque ha atraído a más de algún inversionista extranjero, como el caso del español Segovia y su grupo SEK, donde hay educación para todos los bolsillos, siguiendo perfectamente el libreto mercantilista, pero entregando una educación de pésima calidad, segregacionista y segregada, fundada en la desigualdad y en el sojuzgamiento de los sectores populosos a condiciones manifiestas y típicas de marginalidad, a partir del lugar donde estudian.

Es el modelo el que está en tela de juicio, ante las acciones desenfadadas y desenfrenadas del negocio del retail. Lo del caso de la multitienda La Polar es la punta del iceberg de los métodos de esas empresas -, ya que los chilenos que viven de su trabajo no solo han sufrido las consecuencias de negociaciones unilaterales urdidas por La Polar, lo que también ha sido experimentado por otros consumidores de otras multitiendas, y que se suma a cobros periódicos de seguros no contratados, a gastos operacionales unilaterales, a sobreprecios exorbitados cuando hay catástrofes (como ocurrió con el retail de la construcción luego del terremoto del 27 de febrero de 2010), etc.

En fin, un sistema construido para exprimir los bolsillos de la gente que vive de un sueldo, situación que viven día a día los hogares de la clase media y la clase trabajadora. Es lo que les toca percibir a los jóvenes en sus hogares, donde ven que sus padres deben hacer enormes sacrificios para su educación, y lo que se les entregan son licenciaturas segregadas, que corresponden a lo que cada familia puede pagar y con resultados de tan mala calidad, que el titulo poco importará en el futuro mercado del trabajo.

La indignación en Chile tiene su esencia en el hastío a un modelo que los jóvenes no quieren seguir sosteniendo como lo han hecho sus padres. Hace rato se pagó el precio de la restauración de la democracia, hace rato se pagaron todos los precios necesarios para concluir la transición, y pretender que la estabilidad del país descansa en  los beneficios y ganancias de las 7 familias más ricas del país, entre las cuales está el actual Presidente de la República, es una pretensión indecente de la clase política y sus distintos actores.

Los beneficios de la incursión exitosa de Chile en la APEC o el relato del liderazgo económico en América Latina (del que tanto se ufanan la clase política y los grandes empresarios), o la exultante afirmación del actual ingreso per cápita no es algo que llegue a la verdadera clase media o la clase trabajadora como beneficios concretos. Por el contrario, son los que tienen que sacrificarse hasta el límite de comprometer sus logros familiares y de vida, mientras la desigualdad en el ingreso y en las oportunidades sigue produciendo un exceso de riqueza en favor de unos pocos.

Definitivamente, los chilenos cada día están más indignados con esa realidad y sus resultados. No es para menos.

 



Etiquetas:   Política   ·   Movimientos Sociales

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5 comentarios  Deja tu comentario


Ernesto Alejandro Galaz Cañas, Derecho Es verdad que hoy recorre al país una gran indignación con el actual modelo de desarrollo, que se mostro eficiente en la obtención de cierto bienestar economico, en el caso de aquellos que podían acceder al consumo y al credito. Para los excluidos, solo lo veian por TV. ¿Que ha hecho que hoy día la gente exprese su malestar? creo que la respuesta esta en que hoy, el poder total se concentra en un solo sactor de este país, los que tien el poder economico, y por lo tanto hasta el arte de gobernar tiene olor a dinero, dinero para los mismos. Creo que la gente antes, al menos, guardaba una secreta esperanza de que los gobiernos de la Concertación,hiciera frente al modelo...aunque en realidad se podría haber hecho mucho más. Hoy día es una mezcla de rabia contra el modelo y al mismo tiempo desesperanza sobre el futuro y sobre todo, deseperanza de los actores políticos, que no han estado a la altura de los desafíos políticos actuales. Y cuando esto pasa, cuidado, porque estamos cerca...muy cerca o de gobiernos autoriarios o de populismos, que solo ensombrecen mas las sociedades donde ellos actúan. Pareciera necesario y obligatorio levantar un nuevo bloque político y social, con representación política, capaz de ser alternativa política, economica y social para el país.


Erwin Alfredo Anders, Voy a tratar de recordar.
De los 80-millones de habitantes que tiene Alemania, 400-mil son millonarios.
El 0.7% de los Norteamericanos percibe el 60% de la economía nacional. Los restantes 40% se divide entre el 99.3%
El CEO de Japón percibe un ingreso 10 veces mayor al promedio de la gente.
El CEO de Alemania, percibe 25 veces más.
El CEO Norteamericano percibe entre 93 y 190 veces más que el promedio de la gente.
9 de cada 10 Norteamericanos se encuentra en una situación de pobreza (bancarrota) una vez llegado a la edad de retiro (Pensionista).
La pensión promedio en los EEUU. : 1,000 Dólares mensuales.
Promedio en Alemania: 717 Euros.


Carlos Cárdenas Olivares, Medicina Y TERMINO, Y PERDON POR LO EXTENSO: Las causas o el diagnóstico de lo que está pasando en el mundo ESTA HECHO HACE RATO. El tratamiento indicado para este paciente cuasi grave (lo estará, todos lo saben) es el problema. ¿ALGUNA VEZ DEJARON DE ABUSAR DE SU PODER LOS QUE LO POSEYERON? ¡NUNCA! ESA ES LA RAZON DE TODAS LAS REVOLUCIONES. Las diversas instituciones sociales tienen responsabilidad en este asunto: basta de hipocresías, de miserias, de luchas de poder, de llamadas a la unión, de parecer lo que no se es. Vivimos los últimos estertores del neoliberalismo que la historia se encargará de colocar en los más funestos y desgraciados hechos de la humanidad, justo al lado de Auswitch: nunca tan pocos y hicieron tanto daño a tantos.
Les dejo un opúsculo muy interesante: "25 años de neoliberalismo". Está en publimetro. hay que leerlo y formarse una opinión al respecto. PIENSO QUE HAY QUE OPINAR CON CONOCIMIENTO. NO PORQUE YO ESTE BIEN VOTARE POR MANTENER EL STATU QUO, UNA SITUACION SEMEJANTE ES SOLO DE COBARDES.¡VALE!


Carlos Cárdenas Olivares, Medicina CONTINUACION: El modelo genera mucha riqueza, pero hay nula iniciativa de las jerarquías de los pueblos para llevar a cabo una redistribución más equitativa de ella. Esta irresponsabilidad social es lo que está en el fondo de la indignación en el mundo entero. Pero me temo que en el caso de Chile estemos presos de la Constitución creada por los dueños de Chile, no del pueblo verdadero, de ese que aplaudió la dictadura y son los dueños de lo que compraron a peso. El ciudadano común y corriente no se siente interpretado con ese engaño. De tal grado es la camisa de fuerza que la presidenta Michelle Bachelet al darse cuenta de su imposibilidad de no poder hacer algo más, no pudo ocultar su frustración y tremenda pena.
Los chilenos no habitan su tierra, la han perdido. De eso se dieron cuenta estos jóvenes que ahora no temen protestar contra HidroAysen, contra la pésima calidad de la educación (pronto vendrá la de la salud), contra la desvergonzada actuación de gerentes que pasan del público a lo privado y de éste a lo público. Se hartaron. No temen morir, porque saben que no les espera ningún infierno, ni tampoco un cielo. Comprenden que quieren ser ellos mismos, no utilizados ni por partidos políticos ni por iglesias. Es que es mucho el desencanto, la frustración y la indignación. Pero lo que más tienen es ESPERANZA. Esperan vivir un mundo mejor. Yo no soy quien para decirles que no tienen derecho a soñar. POR NO HABER SOÑADO, POR HABER SIDO REPRIMIDOS ES QUE NOS ENCONTRAMOS HOY CON ESTE CHILE, ESTE FLACO GENEROSO QUE SE HARTÓ DE TANTA FARSA.





Carlos Cárdenas Olivares, Medicina El modelo del neocapitalismo salvaje de los chicago boys, fue teorizado por Milton Friedman en la década del 50’, y su discípulo Friedrich Hayeck se encargó de promoverlo con entusiasmo por el mundo entero, pero nunca pudo llevarse a la práctica en el mismo EEUU. Ni siquiera con Reagan. Fue Chile, en 1973, el lugar donde comienza en la práctica este modelito teórico, que, repito, no fue nunca ensayado en la cuna del neocapitalismo.
Un buen libro que señala la magnitud de la sangre derramada de inocentes, de seres humanos pisoteados, humillados, de salvajismo propio de mentes enfermizas inhumanas, y que cuenta cómo se expandió este sistema a Polonia, Rusia, Indonesia, etc., y hasta China, es el libro de la autora canadiense NAOMI KLEIN: LA DOCTRINA DEL SHOCK: EL CAPITALISMO DEL DESASTRE. En todo lugar del mundo donde emergió una catástrofe llegaron estos señores con su doctrina que, reitero, implicó sacrificios de enormes masas de seres humanos, de pueblos enteros, de injusticia inconcebible, inimaginable, despojo de derechos de toda una cultura (la más actual es la de Irak) de milenios, si no se lee y se informa uno personalmente acerca de este genocidio en nombre del capital en el mundo entero. En las universidades no se “pasa” esto.
No se necesita ser comunista ni estar contra el modelo que genera riquezas (de tal magnitud es la riqueza creada por el sistema, que el autor del libro EL CLUB DE LOS ELEGIDOS, el millonario estadounidense David Rothkopf, señala que cada ser humano del planeta, unos 6.500.000.000 de seres humanos hoy en día, recibiría aproximadamente 300.000.000 de pesos chilenos si se repartiera esta cantidad a cada uno) para advertir que algo no funciona con este sistema, algo le falta. Esa es la magnitud de la riqueza creada. Tanta riqueza hace decir a The new York Times que “la guerra en realidad es entre los más ricos y los ricos”.
El modelo genera mucha riqueza, pero hay nula iniciativa de las jerarquías de los pueblos para ll




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