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De los Estudiantes de Maduro a los Jubilados de Cristina


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15/02/2014


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Jiddu Krishnamurti en uno de sus libros más significativos, "La verdad primera y última" decía  algo asi como que ...la verdad sucede en un espacio y tiempo, determinado y único... que la verdad no se puede repetir, contar, o comunicar, porque cuando se intenta repetir o transmitir a otros esa verdad, fuera de ese tiempo en el que sucedió, ya no es la verdad, sino una versión de esa verdad.




Es muy ambicioso, en particular para un periodista, tratar de "decir la verdad", ya que toda verdad, que pudimos haber visto, escuchado o leído, al comunicarla, seguramente le vamos a poner algo de nosotros mismos y ya no será la misma verdad. 

Esta semana en particular, la realidad, fuera de interpretaciones,  mostró con total claridad, varias verdades, que si bien muchos percibíamos y otros, también percibían, pero a la vez negaban, hace tiempo estaban ahí, presentes, para que las contemos y analicemos. 

Los escenarios fueron dos países distantes, pero cercanos: Venezuela y Argentina. Dos países distintos, pero que hace tiempo se quieren parecer. Dos países, que en potencial, tienen mucho,  para ofrecer bienestar a sus ciudadanos, pero que sin embargo, están debatiéndose en conflictos.  Dos países que los une la historia y hasta ahora también un modelo socio-económico y político, pero que en ambos, está terminando en crisis. Argentina, al menos por las últimas medidas, muestra claras señales, de intentar corregir sus desajustes, no sin ajustes y esfuerzos para la sociedad. Venezuela por el contrario, radicaliza su modelo, también con ajuste, pero totalmente negado,  con alta inflación igual que en Argentina y ahora reconocida oficialmente y con el agravante en Venezuela de un grave desabastecimiento, de productos de consumo diario y masivo.

En ambos países, en Venezuela con gran violencia y en Argentina con dialéctica discursiva oficial, emergieron algunas verdades, negadas, pero que ya no se podían ocultar. 

No hace falta tener altas fuentes, importantes contactos en el gobierno o en otras dirigencias, para advertir que el kirchnerismo, está pasando por su momento de  más marcadas contradicciones. El jefe de gabinete Capitanich, dice con total seguridad, que "los indices que se publicaron hasta el momento, para cuestionar el indice oficial del Indec, eran un mamarracho" Esto lo dijo sin advertir que Kicilliof el actual ministro de economía y encargado de presentar el nuevo indice, bastante más coherente con la realidad, que el anterior, fue uno,  de los que hasta llegar al gobierno, mientras ejerció como profesor en la UBA, publicaba en su sitio web, un Indice que cuestionaba al del Indec.

Pero haciendo foco en el nuevo indice,  no solo se aproximó bastante a los "mamarrachos" (como los calificó Capitanich) que publica la Oposición en el Congreso y que dan las Consultoras privadas (un 4,3%) que no hace mucho fueron multadas, por publicar esas cifras, sino, que refleja bastante, lo que a la gente le cuesta comprar la canasta básica. La verdad fue ineludible, la inflación real, más allá que este indice tiene otro método, mide otras cosas y abarca otras regiones, es casi cuatro veces, la inflación que el gobierno, reconoció los últimos siete años. Esto genera muchas preguntas, como siempre sin respuesta por ahora en nuestro país. Sin hubieran sincerado este indice en 2011, nunca hubiéramos crecido más de un 3,2%, porque a las recaudaciones, se le habría restado lo que correspondía a la inflación y fuera del método para medir PBI, y no hubiéramos estado obligados a pagar unos U$S3400.000.000 justamente del Cupón PBI ¿quien va a pagar, no me refiero a dinero si no a responsabilidad, por esto, que sin duda es un mamarracho?

En un país como el nuestro, con tantas carencias y deudas sociales, es inadmisible pagar un Cupón atado a un crecimiento, que fue falso. Escribí la cifra con todos sus ceros, para que se vea la magnitud real, de lo que se pierde, por negación de la realidad e incompetencia en la gestión económica. Pero hay fuentes, que estuvieron dentro de este gobierno, y aseguran que varios funcionarios tienen de esos bonos entre sus inversiones y hasta el titular de Afip y el ex secretario de Comercio son indicados.

¿Conveniencia individual por sobre lo colectivo, cinismo en un discurso que dice lo opuesto?,¿ corrupción, sin más? ¿Quien se va a hacer cargo de esto y de los millones de argentinos, que debieron utilizar el indice oficial, para alquilar, comerciar, dar servicios y crédito y a la vez, vivir con una inflación 4 veces mayor?¿Puede haber demandas por esta mala praxis económica intencionada, por parte de los ciudadanos perjudicados y de los tenedores de bonos indexados con el CER? ¿Se puede pedir a la justicia, que se aplique este nuevo indice, con este nuevo método, de modo retroactivo, para demandar al estado?

Preguntas que buscan más verdades, que quizá por ahora, nadie se atreva, no solo a responder, sino a pensarlas. Es que a cualquier critica, repudio, protesta, o cuestionamiento, el gobierno, los gobiernos de ambos países, los ponen en el plano de "Golpe de Estado, Conspiración Golpista, destitución de un gobierno democratico" Entonces no se puede  "pedir a las autoridades, denunciar a la justicia, protestar, o manifestarse" y toda una serie de acciones, que están en ambas Constituciones, porque si se lo hace,  se es  "golpista de un gobierno popular" Gobierno popular, que durante siete años en Argentina y algo más en Venezuela, hizo vivir a sus ciudadanos, pagando aumentos cada mes, que los demás países vecinos, le hacen pagar en un año o más a su gente. ¿Qué tiene de popular eso, de qué sirven los planes de asistencia social, si se diluyen con los aumentos, que generan las corporaciones, propietarias de la producción y comercialización y el gobierno no toma medidas para evitarlo?

Según consultoras, ya que junto al nuevo indice del IPC no dieron de modo oficial a la vez, el nuevo Indice de Pobreza e Indigencia; la diferencia entre el que más poder adquisitivo tiene y el que menos, ya supera las 25 veces (mediciones de la UCA y UB antes de la devaluación de enero). Pero lo realmente lamentable, es que quienes dan discursos inclusivos, gestionan de un modo supuestamente progresista, gobiernan  y dicen todo el tiempo "trabajar para los más pobres" tienen sueldos públicos, que llegan a más de 60 veces un Salario Básico y cerca de 100 veces el promedio de los planes sociales (según declaraciones de ingresos oficiales) Así es fácil decir, que se piensa  en los más pobres, tener un discurso progresista, marxista y ser popular; mientras  se tiene un ingreso de millonario y en algunos casos, más de uno y de modo oficial. 

Los funcionarios, solo analizando sus propias declaraciones de riquezas, tienen mucha más riqueza, que cuando ingresaron a la función y no se sincera. No se reconoce, que la política es o se ha convertido en un negocio personal y que en casos, se relega a la misma política, por los negocios. 

En este punto, es donde más se distancian Argentina y Venezuela y no porque allá no haya privilegios, castas que viven muy por encima del promedio de la sociedad, sino, porque son más acotados, menos piramidal (la empresa política) de lo que es aquí. Pero también en Argentina, a la hora de las definiciones, el gobierno muestra ser más pragmático. Si ahora la realidad indica ajuste, ortodoxia económica, devaluación brutal, se hace, el tema es seguir en la política, porque eso significa, seguir con el proyecto individual ( o grupal, pero de unos pocos)-

Las verdades se muestran, algunos las ven, otros no, los que apoyan los modelos las niegan, pero ahí están. 

Seguramente,  aquí como allá, hay poderes facticos, hay sectores opositores radicalizados, hay una derecha,  que no quiere populismos ( y en casos, tampoco gobiernos populares) esa es una realidad. Pero, cuando un modelo de gobierno, lejos de beneficiar al conjunto de la sociedad, la perjudica. Cuando un Modelo, debe reprimir protestas de ciudadanos y estudiantes. Cuando un modelo, somete a una parte importante de su gente. Cuando un Modelo, cuestiona, persigue y hasta saca del aire,  a toda la prensa que lo expone y critica y a todos los ve como corporativos y destituyentes,  podrá arrogarse todas las cualidades que quiera, pero no es un Modelo Democrático.

Cristina un simple acto administrativo, que además está legislado, el  primer aumento del año a los jubilados, lo hizo a través de una cadena nacional. No fue casual, ni inocente esa decisión, fue fijar un precedente, dejar claro, que en el mes de mayor inflación de todo su gobierno (enero 2014), luego de la mayor devaluación también de su gestión (35%), a los Jubilados, solo les iba a aumentar un 11,5% un porcentaje, con el que ni siquiera conservan su poder adquisitivo, de los aumentos anteriores a las fiestas de fin de 2013 y es por seis meses.

Maduro llama a una Contra marcha contra el fascismo destituyente de derecha (muchas palabras, como si el fascismo se pudiera ejercer sin el aparato del estado) para este sábado a todos su militantes y ciudadanos que apoyan el modelo socialista.

Mientras, los presidentes de toda Sur América guardan silencio o se pronuncian a través de sus voceros, apoyando el gobierno de Maduro, la democracia y la institucionalidad. Es sensato y democrático el pronunciamiento, pero a la vez hipócrita y no solo con Venezuela, sino también con Argentina.

Los presidentes vecinos, no repudian la muerte de estudiantes, las detenciones  y la dudosa muerte de un manifestante del gobierno bolivariano. Tampoco, salvo hechos aislados, como el caso de Uruguay, nunca los presidentes, le reclamaron a Argentina, por el brutal desajuste, el dólar controlado, la alta inflación, que destruye los tratados de comercio firmados entre países.

Se escapa la verdad, y los que más poder tienen, los gobiernos de ambos países y de los demás de la región, no hacen nada para recuperarla.

Pero en ocasiones, la verdad, esa que no se puede contar, comunicar o transmitir, esa que no se repite, emerge sola.

Quizá la medida de la verdad de Maduro, sería en lugar llamar a sus partidarios, convocar al sector más informado, menos influido y más rebelde de la sociedad, ese sector que no se deja manipular, como son los estudiantes, a ver cuantos reúne.

Y la medida de Cristina, sea, sin aparato, ni agrupaciones, ni militantes, invitar a un acto a Jubilados, a ver cuantos la acompañan.

O en todo caso, si a los jubilados les cuesta movilizarse a un acto, invitar docentes.





















Etiquetas:   Economía   ·   Cristina Fernandez de Kirchner   ·   Sociedad   ·   Estudiantes   ·   Nicolás Maduro   ·   Venezuela   ·   Argentina

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