¡Párate a expresar tus emociones!

Cuentan las chamanas que representar emociones de alegría y de tristeza a través de la escritura, dibujos,  o representaciones de sentimientos sana el corazón.

 

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Las Guardianas de la Sabiduría de la tierra se acercan al hombre para recordarle la importancia de liberar la risa y el llanto, dejando así espacio para lo venidero.

En la Era del “ser feliz a toda costa” obviamos muchas veces la necesidad de pasar por todas las estaciones del alma, pero nuestro cuerpo nos va hablando durante ese proceso de transformación interior, indicándonos cuándo necesita espacios de quietud y cuándo espacios de movimiento, cuándo necesita ratos de melancolía y cuándo ratos de euforia.

En esos momentos de alegría parece que podemos “comernos el mundo” y pase lo que pase, miramos la vida con placidez y con confianza, disfrutando del presente sin plantearnos mucho más. ¡Son ratitos de Nirvana en la tierra!

Sin embargo, ¿Qué hacer con la tristeza?... ¿Cómo liberarla?... Normalmente se la “endosamos” al primero que pasa y éste al siguiente… o huimos de ella, refugiándonos en la televisión, en las redes sociales, en el alcohol, en la comida o en cualquier adicción que nos ayude a esconderla hasta que vuelva a aparecer, sin avisar.

Pero si nos atrevemos a mirarla de frente, la tristeza nos permitirá explorar los rincones de nuestra alma, de nuestra rabia y dolor y nos ayudará a pasar página habiendo entendido el motivo de nuestra herida para convertirnos en una persona más profunda y sabia.

Técnicas como arteterapia, escritura emocional, manualidades, teatro, danza, musicoterapia, entre otras, facilitan la expresión del interior proyectándolo en arte, música o escritura y permitiéndonos vernos desde fuera, como en un espejo.

El Ser que vive dentro de nosotros necesita manifestarse más allá de las rutinas establecidas y de la esclavitud de la mente. Como un río, necesita encontrar la manera de seguir su cauce hasta desembocar en el mar.

Cuando no permitimos que nuestro Ser se exprese, ignorando sus peticiones, enfermamos o nos sentimos desconectados o desarraigados, de alguna manera. Mientras que cuando le permitimos reir y llorar, hablar y callar, descansar y ponerse en movimiento, en la mayor expresión de sí mismo, entonces podemos aliarnos con la tristeza y con la alegría porque entendemos que ambas son necesarias para los días y las noches de la Vida.

 

María Cicuéndez

www.mariacicuendezluna.com

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