Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Poesía   ·   Pandemia   ·   Escritores   ·   Periodismo   ·   Lectores   ·   Reseña   ·   Libros   ·   Novela   ·   Elecciones   ·   Filosofía



La Adoración de los Reyes


Inicio > Artes
25/02/2011


2746 Visitas



"Unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.” Ellos, después de oír al rey [Herodes], se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño.


Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra." (Mt 2, 1-2, 9-11)

 

La iconografía del tema de la Adoración de los Magos o Adoración de los Reyes ha sido siempre muy representada en el mundo del Arte. En los Evangelios, sólo menciona el hecho de la visita de sus Majestades el Evangelista Mateo. El tema en el arte fundamentalmente ha sido desarrollado gracias a los Evangelios Apócrifos, y más en concreto a los Apócrifos de la Natividad, como el Protoevangelio de Santiago (Tratado histórico acerca de la Natividad de la Madre Santísima de Dios y siempre Virgen María); el Pseudo Mateo, que sitúa la visita de los Magos dos años después del nacimiento del Niño Jesús; así como el Liber de Infantia Salvatoris, que es de donde proviene la tradición que acaba en la denominación de “Reyes”, pues en todos los demás Evangelios (incluido Mateo) se asegura que son Magos. En el Liber de Infantia Salvatoris ellos mismos afirman refiriéndose al recién nacido: “Le servirán los Reyes y todas las tribus de la Tierra le adorarán”. Y es de aquí de donde procede la costumbre de denominarlos Reyes.

 

El tema de la Adoración de los Magos o Epifanía ha simbolizado la universalidad de la religión. Las enseñanzas de Cristo son para pobres y ricos; y todos, desde las más diversas partes del mundo (como los Magos) pueden adorarle. Es por ello, que a partir de mitad del siglo XV, se comenzó a representar a una de sus majestades de color negro (simbolizando así todas las tribus y razas adorando a Cristo).

 

Fue un asunto religioso muy representado a lo largo de todos los siglos: desde los sarcófagos paleocristianos, como el de Layos, que se conserva en el Museo Marés de Barcelona; hasta las pinturas sobre tabla riquísimas en pan de oro y detallismo tanto en tejidos como en pliegues, joyas y peinados. Observen este detalle del óleo sobre tabla de Gentile da Fabriano (1423), que se expone en la Galería de los Uffizi de Florencia.

 

Velázquez da un giro absolutamente relevante a la representación de este episodio evangélico. Se basa en los conceptos de la Contrarreforma para su realización, cimentando la iconografía y la representación de los diferentes personajes en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, que como indica Elena Ragusa, “consideraban la espiritualidad como un elemento que pertenece a nuestra cotidianeidad, perceptible con nuestros sentidos”.

 

Pertenece a los primeros años sevillanos de Velázquez, donde pinta lienzos de asunto religioso, y donde recoge los principios del naturalismo de Caravaggio, del tenebrismo y del claroscuro. Es también en esta época cuando comienza a pintar retratos, como el de Sor Jerónima de la Fuente (1621). Probablemente comienza en esta Adoración ensayándolo, ya que para dar vida a los protagonistas de la escena, y muy al modo de Caravaggio, utiliza a miembros de su familia. Por ello, se puede distinguir al niño Jesús con su recién nacida hija Francisca; la Virgen podría resultar ser cualquier muchacha sevillana, pero muchos autores han atribuido su rostro al de su mujer; y en cuanto a los Reyes Magos, Melchor podría ser su suegro Pacheco; Gaspar, Velázquez; y Baltasar un sirviente de la casa.

 

Al fondo del cuadro ya se atisba un ensayo de paisaje crepuscular tenebrista, que cultivará más adelante, en obras fundamentales como Las Lanzas o San Antonio Abad y San Pablo Ermitaño, por poner unos ejemplos.

 

La escena está representada con una sencillez inusual, ya que el encargo fue para el noviciado de los jesuitas de San Luis de Sevilla (el espino que se encuentra en el ángulo inferior derecho puede corresponer a una reliquia que poseía este Santo francés). Esta modestia también se puede comprobar en los ropajes de los Magos, exceptuando los cálices y el cuello de la vestimenta de Baltasar. Con ausencia de ornamento y de pompa, muy al estilo italiano que se realizaba en aquel momento.

 

Velázquez estudiaba e investigaba todas las pinturas que llegaban de Italia a Sevilla a través de pintores que habían viajado al país transalpino. Palomino dice que estaba al tanto de lo que hacía el valenciano Ribera, sobre todo de su serie de los Sentidos, que tuvo especial importancia e influencia en la pintura más temprana de este artista de primera línea.

 

Autor: Diego Velázquez

1619

Óleo sobre lienzo

203 x 125 cm

Museo del Prado, Madrid

 

Bibliografía:

Pérez Sánchez, A.: Pintura Barroca en España. 1600-1750. Manuales de Arte Cátedra. Madrid, 1996.

VV.AA.: Velázquez. Biblioteca El Mundo. Serie: Los Grandes Genios del Arte. Vol. I. Madrid, 2005.

VV.AA.: Evangelios Apócrifos. Estudios y Ensayos de Teología. Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2004.

Fotografías: Escaneadas por la autora de libros de su propiedad.



Etiquetas:

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
20426 publicaciones
5092 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora