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Sin embargo, no se puede descartar la posibilidad, si es que
en el fondo esa información tenga una intención manifiesta, más aun si esta
proviene, así sea como filtración oficiosa, del mismo epicentro del poder.
Si bien es cierto que los Presidentes diseñan su gabinete,
primero para cumplir con compromisos derivados de los acuerdos previos a su asunción
al poder, también lo es que en el transcurso del tiempo, las circunstancias
obligan a cambiar las estrategias.
Se entiende que esa planificación atiende coyunturas por
etapas, no solo en función del cumplimiento de tareas específicas, por supuesto
que también se tiene que considerar, que los reacomodos implican un aspecto de orientación
en la promoción individual de los integrantes del primer equipo.
A pesar de las especulaciones derivadas de la conformación
del primer gabinete del Presidente Peña Nieto, a un año de distancia, todo
parece indicar que este equipo permanecerá en su gran mayoría, hasta las
elecciones intermedias.
Que con todo y los nombramientos de los Secretarios de Gobernación
y Hacienda, Miguel Ángel Osorio y Luis Videgaray respectivamente, en su calidad
de hombres fuertes, es muy pronto para suponer que esas posiciones alcancen
para determinar el futuro.
Más aun cuando ambos han tenido que enfrentar el desgaste
proveniente de las dos asignaturas preponderantes de la primera etapa
gubernamental, la seguridad y los efectos de la aprobación de las reformas
propuestas por el ejecutivo, específicamente la hacendaria.
Visto así, cualquier cambio en este momento seria solamente un
reajuste obligado por los acontecimientos, de alguna manera seria la tacita aceptación
de que algo no está funcionando.
De tal suerte que dependiendo de las áreas y los nombres de
los titulares de las Secretarias sujetas de cambio, no en todos los casos estos
tendrían una influencia directa en el proyecto sucesorio presidencial.
Porque en consideración del tiempo transcurrido, se supondría
que para encaminar un proyecto con miras a esa sucesión, el momento oportuno
para reacomodar, tendría que ser en la elección intermedia, como parece estar
planeado realmente.
En atención de ese análisis, no se puede hacer de lado la presencia
e influencia de otros elementos de gran peso, independientemente del resultado
de esa elección.
En la óptica tradicional, según los usos y costumbres del régimen
priista, Cesar Camacho actual dirigente del Revolucionario Institucional, se encaminaría
hacia la Coordinación de los diputados federales de su partido en la próxima legislatura.
A Manlio Fabio Beltrones, el Presidente Peña Nieto no podría
dejarlo digamos suelto, es decir tendría que tenerlo cerca, pero en una posición
que equivalga a su estatura y nivel, por tanto el único lugar factible, que reúne
esos requisitos, seria la Secretaría de Gobernación.
Evidentemente Beltrones no podría ser considerado para ser
el dirigente del partido, toda vez que eso significaría otorgarle una libertad
de poder y movimiento, que después no habría forma de controlar desde los
Pinos.
Por tanto el candidato natural para dirigir el PRI, en
primera instancia seria el propio Miguel Osorio Chong, sin descartar a Luis
Videgaray, porque del resultado de estos enroques, tendríamos la fórmula para
la sucesión.
Si Osorio y Videgaray son realmente proyectos con
perspectiva de futuro, no podrán permanecer todo el sexenio en sus actuales
encargos, dada su actual preponderancia tampoco sería útil para el propósito,
mandarlos a Secretarias con menor peso que las actuales.
Ahora bien, mientras se dilucida la estrategia de
posicionamientos, el Gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, cual
caballo negro, va ganando terreno cotidianamente.
Eruviel Ávila, no era en un principio integrante del círculo
rojo del Presidente Peña Nieto, pero con el paso del tiempo y gracias a los
resultados de su gestión, pero sobre todo de su comportamiento institucional,
ha logrado un nivel de cercanía y confianza de la mayor trascendencia.
Con este escenario y a reserva de algún acontecimiento no
contemplado en la agenda, los caminos se hacen cada vez más estrechos y con
ello, el transcurso de este año y el siguiente, serán los más importantes en el
desarrollo de la sucesión presidencial.
twitter@vazquezhandall