Para tener una idea del destino que tendrá este país no se requiere mucha inteligencia, ni capacidad de análisis, menos meterse a leer y releer libros que hablen de ciencia política, economía, finanzas, o desarrollo social, no, este México, con sus condiciones, es tan predecible que el puro sentido común nos hace dibujar un mapa claro de cómo estaremos a corto, mediano y largo plazo.



