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Una frase que
gracias a las redes, todo el mundo tiene la oportunidad de leer y compartir con
sus teclados. Fue dicha por un amigo de restablecer la deteriorada plataforma de buenas
costumbres políticas en la ‘Res - publica’. Esto en la Republica Romana del siglo primero ac.
Pocos años antes de la aparición del imperio y del cristianismo. Gayo Salustio Crispo, un elocuente y culto plebeyo
quien con la ayuda del Julio César, el dictador y antecesor de César Augusto, llegaría al Senado. Salustio acusado de grave inmoralidad fue posteriormente
destituido, pero más tarde reinstalado en
la tribuna y nombrado Pro-pretor (comandante
en jefe) de Nueva África. Fue además probablemente el más relevante de los Historiadores latinos de cualquier época. Un intelectual de excepción surgido de la
Plebe en un periodo caracterizado por la existencia del
poder exclusivo de una sola clase
social.
Existe una razón
muy simple para que esta expresión memorable
de Salustio, encuentre interés en nuestro país, el nuevo orden social modelado por el
sincretismo teórico de los "constitucionalistas de la dictadura militar” tiene origen e inspiración en la estructura social de la dictatorial Republica romana, y
la usaron como un MODELO. (Razón por la
cual es popular entre gente bien educada de derecha, la preferencia de no hablar de otra democracia que no sea la
republicana un claro contrasentido). De ahí la importancia de
Salustio para las nuevas generaciones chilenas, como lo fuera Cincinato para
los constitucionalistas de la independencia norteamericana.
Fue la contextura
del caballo la que finalmente definió las carreteras y la distancia entre las
ruedas de los carros romanos de combate. Esa misma medida sería 2000 años
después, la razón para determinar por mera continuidad la distancia del
paralelismo entre rieles del ferrocarril
en los trenes de américa (143.5 cms.) Y dado el ideal ferroviario como medio de
traslado para las naves espaciales, también sería el caballo de la antigua roma
el que definiría el acotado de su diseño. En materia de legislaciones orgánicas, no
es el caballo romano, pero si el derecho romano, el que serviría de base para
la redacción de normativas destinadas a proveer un marco jurídico a las
naciones emergentes tras la independencia del nuevo mundo - distintas en el norte y en el sur, sólo por el
complemento teocrático de orientación católica o protestante - En materia de constitucionalidad, hoy como ayer,
no existe algo que inventar. Todas siguen un modelo que responde la necesidad
de convenir los mismos principios. La
constitución norte americana aún vigente desde 1789, sólo ha tenido 27
enmiendas de un total de 11.539 proposiciones de cambios. En estos dos siglos
de vida republicana posterior al impacto occidental de la revolución francesa,
sólo existen constitucionalistas de ajuste y bueno algunos "pensadores" que
como quien aprende a leer muy bien al revés, tuercen constituciones para
legitimar dictadores e imponer el mecanismo de regulación que les acomode, en
la imposición de su mezquina visión de las relaciones de las personas con el
estado. Así la constitución conocida
como de Augusto Pinochet, no es distinta en el poder para el más rico de lo que
fuera la dictadura de Julio Cesar, porque ninguna de las dos tuvo para su
redacción que contemplar un PACTO ciudadano ni mucho menos la garantía del
pluralismo. Es más, en el estudio a las "redacciones"
constitucionales que cubrieron con un manto de legalidad las atrocidades de
Hitler o de Francisco Franco, uno encuentra los mismos nombres o
"inspiraciones" de la constitución del profesor Jaime Guzmán, esa que
todo el mundo conoce como la del 80 y
que estuvo destinada a eternizar la era Pinochet en la economía chilena. Ahí
están el filósofo alemán nazi Carl Schmitt, padre de Ánima, esposa de Alfonso
Otero Valera, un profesor de derecho e importante miembro del partido
falangista español detrás del caudillo Franco. Ambos admiradores del
Conservador en teórica política, el también español Juan Donoso Cortés y desde
luego Friedrich von Hayek, un economista
teórico que paso por la Universidad de Chicago y gano un premio Nobel con sus
teorías anarco liberales. Ese es el origen de la constitución del 80. Nazistas,
franquistas, Fascistas y el fundamentalismo escolástico anacrónico de un
narcisista como Guzmán.
Como recompensa
por sus servicios y a pesar de haber
sido destituido de su asiento de tribuno por el censor Apio Claudio Ceco
acusado de grave inmoralidad, Salustio fue nombrado en altos cargos militares,
restablecido en el Senado y finalmente designado Propretor como gobernador de
la provincia romana de nueva África por el dictador . En eso tampoco existe
mucha diferencia entre la dictadura de Julio César y la Actual dictadura
constitucional de Augusto. Las forestales en nuestro país por ejemplo, hoy son
de propiedad y público monopolio de cuatro familias chilenas, una de las cuales
tiene ingresos declarados similares a los ingresos combinados del 45 % de las
familias chilenas. Estas fueron "compradas al fisco" mediante
subsidios regalados por generales de la república después del GOLPE, y
extendidos consecutivamente por todos los gobiernos hasta la fecha. Piñera
desea "renovarlos" por otros 20 años antes de bajarse del trono. Esto
explica al menos dos cosas muy simples. Primero que aun siendo empleados del
fisco los generales tenga opinión en políticas públicas, un estilo de vida de
ricos y famosos, una abierta asociación con la derecha partidista, y hasta
candidatas a presidente fruto de sus sacrificios por la patria. Desde luego el
aparato difusor, groseramente en los mismos brazos de los propietarios de
bienes desnacionalizados ha desprestigiado
la política. Castrando la única vía civilizada del hombre libre para encontrar
mediante la razón lo que ellos muy campantes impusieron por la fuerza. Pero no
sólo eso, además lo mismo que en la antigüedad, escogieron un enemigo y crearon
unas visión apocalíptica que define a un comunista, no como un adversario
ideológico que dice cosas con sentido, pero como un Lucifer obsesionado con
destruir las instituciones, asesinar las personas, perseguir y recluir sin
habeas corpus ni debido proceso, y lo hicieron como todos sabemos dando el
ejemplo, con corvos, salarios, balas y uniformes del Estado.
Contrario a lo
que dijera - John Lescroart - "es
esencia de cualquier dictadura fascista hacer leyes que prohíben de todo, para
luego ejecutarlas sólo contra sus enemigos". Estos fascistas de la dictadura criolla,
hicieron leyes que permiten de todo, para luego ejecutarlas sólo en favor de
sus amigos. (Art.19 CPR desde el 21
al 25.)
Esta trama
celular muy bien construida luego del 73 en el inmenso espacio creado por los cierres
del congreso, el censor de los periódicos y la suspensión del derecho de expresión,
de reunión y del funcionamiento de los partidos políticos, además de todos los
horrores del golpe. (Todo bien financiado y preparado por los interesados del
continente norte). Pario - un nuevo
reglamento de vida ciudadana - el que sólo apareció siete años después de
gobernar el país con estado de sitio y decretos con fuerza de ley, ósea, donde los militares y los civiles
beneficiarios del golpe fueron la única LEY.
Esta fue la atmósfera que fundo el tejido
de la actual convivencia y el origen calculado de todas las deficiencias y
ambigüedades del actual modelo. El que
se traduce en permanentes colusiones y fraudes de empresarios estafadores , bajo la completa incapacidad o ambigüedad
jurídica, de una Constitución finalmente
articulada por auditores militares. Responsable de un monstruo, que desactivo
la necesidad del estado y lo transformo en un observador del modelo de
"libertad económica", el que tiene al país en una transfusión
ininterrumpida de riquezas comunes, desde el erario y los recursos naturales
del país , a grupos bien identificado de familias que especulan con lo que
otrora fuera un Estado robusto y patrimonio del soberano . Esto sin mencionar del
atroz conflicto de intereses de aquellos empresarios chilenos que abriendo
mercados en el Perú, tenían enorme
influencia en las decisiones del Estado chileno durante el desarrollo y quien
sabe el origen de la frívola reclamación marítima en la frontera común.
La gente aun
sabiendo que de ellos depende la dirección del porvenir común, se ha resignado
a convivir con la inyectada idea que la política es sólo un nido estéril de sinvergüenzas.
La gente no sabe dónde más poner su
confianza, y en política en realidad sólo se dividen en el que vota o el que no
vota. Pero lo hacen por una razón personal
no como debieran, por la legítima
esperanza de conseguir un país menos desigual y líderes con más vocación y
orgullo de servicio público. La gente de tanto oír libertad económica, libertad
del mercado, liberalismo, autoridad, neo liberalismo, y otros trabalenguas
semánticos de los megáfonos de la derecha, también pagados por el consumo de la
gente, ya no quieren libertad.
La mayoría sólo
quiere un empresario justo.
Dios se apiade
de sus almas.