.Todo país desarrollado tiene un producto mayor y una mejor distribución del producto. En ningún caso un país desarrollado deja de reunir ambas condiciones.
Cuando hablamos de desarrollo económico pensamos también implícita o explícitamente en un aumento de los niveles de vida de la población: de su alimentación, de su nutrición, de su salud, de su educación, de su vivienda, de su indumentaria, de su recreación.
Pero hay más, al hablar de desarrollo económico estamos refiriéndonos a un fenómeno mucho más amplio que el simple crecimiento del producto, o la sola mejoría de los niveles de vida; nos referimos a fortiori, a un problema de orden moral, político y económico. El término desarrollo económico es sucesor y heredero de otros términos como "civilización" o "progreso", quizá menos técnicos pero más comprensivos, que apuntaban a la misma idea que supone el concepto "desarrollo económico"; a un tipo de moral igualitaria, que está en el trasfondo de toda ética social desde el siglo XVIII, y en la base de toda actividad política -pacífica o violenta- desde que en ese mismo siglo se inicia, de manera sostenida, la revolución de las grandes expectativas populares: La Revolución Francesa.