El dos de febrero, apenas dentro de dos semanas , los costarricenses vamos a elegir a nuestro presidente y flota en el ambiente un algo que huele a falsedad. Se nota en la mayoría de los aspirantes a la candidatura una peligrosísima sobredimensión del rol que debe jugar el político y lo digo porque amén de que sabemos que la política es espejismo, cantos de sirena o tonterías ideológicas como alguien dijo; para ciudadanos incautos..... estos, los de turno, nos están prometiendo alcanzar irrealizables.




