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Relato histórico del declive de la civilización egipcia centrado en los amores tumultuosos de Cleopatra y Marco Antonio.
La
reina Cleopatra Séptima vive en Alejandría, una ciudad populosa con
templos de variadas religiones, floreciente biblioteca, museos y culto
elevado al espíritu. Marco Antonio, el valiente general, ha abandonado a
la reina para casarse con Octavia, la hermana del emperador Octavio.
Más tarde, Octavia es repudiada y enviada a Roma. El atractivo general
Marco Antonio vuelve a los brazos de su amante y con Cleopatra vive
hermosas y pasionales relaciones eróticas convertido en adorador de
Dionisos. Cleopatra se muestra más seductora aún y poco a poco lo
envuelve y lo convence de la necesidad de su independencia de Roma. Pero
Marco Antonio es derrotado en la batalla naval de Accio y regresa con
su reina querida, ansiosa por recuperar para Egipto el esplendor de
antaño. Quiere Cleopatra que sea Cesarión fruto de su unión con Julio
César su sucesor en la mítica ciudad fundada por Alejandro. Cleopatra
convence a Marco Antonio de la ambiciosa idea de conquistar el Oriente.
Al fin y al cabo, Roma domina todo el mundo y el intrépido general,
héroe de tantas guerras, puede dominar a los partos y no solo se
enfrenta con éstos, sino que también, en las montañas de Armenia, ha de
desafiar a su peor enemigo, el invierno. Octavio, ya cansado de tanto
tropiezo y belicosidad, convence al Senado y parte hacia Alejandría para
derrotar a Marco Antonio. Toda la ciudad se apresta a la defensa, pero
es momento de debilidad y poco a poco lo más leales lo abandonan para no
oponerse a otros romanos. Marco Antonio perece. Cleopatra se encierra
en su mausoleo dispuesta a morir por su amor. Allí se dejó morder por el
veneno de un áspid. El
centro de ambientación de la novela es ese histórico momento en que
Egipto está perdiendo su poder y cediendo terreno ante los avances del
Imperio romano. Y junto a estos asuntos, los avatares de una ciudad
mítica, Alejandría, y las ruinas de un Egipto que, como tantos otros
territorios del imperio, han de perder su dominio frente al imparable
avance de Roma. Al resquebrajamiento de aquel poder contribuyen los
apasionados amores de la reina con un general del pueblo enemigo.
Cleopatra, a quien se había considerado la Serpiente del Nilo, pierde la
confianza de su pueblo y se muestra incapaz de hacer frente a los
ataques que sufre. La historia y la ficción se dan la mano para
presentar un espléndido retablo sobre el amor, la muerte y la derrota
del gigante en un brillante paseo por el mundo antiguo. Y el autor se
sirve de ello, y de su magistral prosa, para crear un paralelismo
romántico que engloba a toda una civilización, además de un recorrido
minucioso por los elementos de la pasión amorosa y carnal capaz de
dibujar sensaciones que llegan a ser casi imágenes. La pérdida de la
juventud es sinónimo de pérdida del imperio cuando los personajes
descubren que ya no son los que eran. La obra supone una lección de amor
porque Cleopatra, a medida que su amante pierde la fuerza y la belleza
que antes poseía, aprende una nueva forma de amar, de admirar a ese
nuevo hombre mucho más débil. Además de novela histórica, y por encima
de ello, es este libro reflejo de las debilidades y las relaciones
humanas. Se vendieron en su aparición más de un millón de ejemplares, y
de esta manera pasó el autor a ser uno de los novelistas más leídos de
la literatura española.