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22/06/2011

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En la oscuridad de la noche, el hombre  primitivo levantaba la vista hacia el cielo estrellado y quedaba enmudecido por la grandeza de aquel espectáculo, ¿Cuál habrá sido su sensación experimentada? Era tan pequeño; veía como ese manto estelar avanzaba desde el horizonte hasta el otro extremo, donde las montañas ocultaban parte del firmamento y él, un punto entre ambos extremos. Faltaba vida para aventurarse a comprender íntimamente cada lucero.


 

Miles de años después seguimos admirados de la inconmensurable grandeza del cielo estrellado. Con un concepto amplio del cosmos, ya no nos conformamos con “echar un ojo” a las estrellas, con la tecnología actual penetramos los cielos donde el ojo humano   no soñaba siquiera su existencia. Los astrónomos continúan la labor heredada por los hombres del pasado.

 

 En la oscuridad de la noche el hombre moderno baja la vista hacia una pantalla, desatento de lo que esta sobre él, y cuando en una ciudad recuerda que la menor porción de materia esta en la tierra, eleva su cabeza hacia el espacio profundo, ¡allí! ve con natural indiferencia que las luces publicas en nada permiten contemplar la gratuita belleza de nuestro universo vía Láctea. La contaminación lumínica que tanto preocupa en los observatorios. ¡No imagino hoy  al  matemático danés Tycho Brahe realizando las asombrosas observaciones que obtuvo tras una vida de mirar hacia el cielo nocturno! , observaciones que servirían después a Kepler para descubrir con tristeza las orbitas elípticas (observaciones  de Marte y  muchos otros cuerpos celestes le llevarían a esta conclusión).

 

En el pasado primitivo, el hombre comprobaba que su futuro estaba en la tierra, hoy en día se aventura en una idea mas ambiciosa: tener un futuro en las estrellas, ser un ser cósmico, un habitante de las estrellas, un principito.

 

Invito a todos los lectores a descansar de sus rutinas de una manera simple, lejos del fastidio de la televisión. El cielo estrellado es un buen libro abierto para que todos lo lean, quizás en la lectura de una de sus frase se hallen a ustedes mismos escritos en él.

 

 

Escrito por Francisco Villarroel, Músico.

 

 

 



Etiquetas:   Reflexión

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1 comentario  Deja tu comentario


pa borquez, Cuando se corta la luz en mi casa pienso en lo que comentas, quizas no tanto en las estrellas, sino mas bien en el mundo real y no virtual;aquelle que esta enfrente.
El dia posterior al terremoto tambien ocurrio algo similar, la desesperacion por conseguir agua o bencina,llego la noche y el silencio y la gente en la calle conversando por que no habia television.En fin, hay ciertos hechos que nos recuerdan que somos parte de el mundo natural, somos animales, seres humanos. Comparto contigo que es una experiencia necesaria.




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