La risa: ¿Remedio para el dolor?



La risa: ¿Remedio para el dolor?

 

. Thomas Sydenham comentó, “La llegada de un buen payaso ejerce una influencia más beneficiosa en la salud de un pueblo que de veinte asnos cargados de remedios”.

La vida de Hunter Doherty "Patch" Adams, médico estadounidense, activista social, ciudadano diplomático y escritor, fue la base de la inspiración del libro, Gesundheit: Good Health is a Laughing Matter, por Adams y Maureen Mylander, y de la película Patch Adams (Dr. de la Risa),  protagonizada por Robin Williams.1

                                                                                                                                                           Adams fue el inventor de la risoterapia y el responsable de la inclusión de ésta en la medicina moderna con fines médicos y terapéuticos.

La risoterapia es una estrategia o técnica psicoterapéutica tendiente a producir beneficios mentales y emocionales por medio de la risa. Ayuda a desdramatizar las situaciones difíciles de la vida y adesarrollar en las personas un espíritu más optimista en cuanto a su entorno y sus propias posibilidades.

Un artículo escrito por el Staff de Mayo Clinic informa que una buena carcajada no sólo puede aligerar su carga mental, sino también puede provocar cambios físicos en su cuerpo. Según el artículo, la risa puede:

·         Estimular el corazón, los pulmones y los músculos

•    Activar y aliviar nuestra respuesta al estrés

•    Calmar la tensión y reducir algunos de los síntomas físicos de estrés

•    Mejorar el sistema inmunológico mediante la liberación de neuropéptidos que ayudan a combatir el estrés y las enfermedades potencialmente más graves

•    Aliviar el dolor, haciendo que el organismo produzca sus propios analgésicos naturales

•    Aumentar el nivel de satisfacción personal del individuo y facilitar su respuesta a situaciones difíciles y

•    Mejorar el estado de ánimo y hacernos sentir más felices.2

Naturalmente, cada individuo tiene la libertad de elegir lo que considera la manera más adecuada para enfrentar el dolor y sus síntomas.

Según otro artículo publicado en El Mercurio de Santiago, Chile, el 30 de noviembre, 2012: “Un estudio poblacional reciente en Santiago, encontró una prevalencia anual en el uso de psicofármacos de 31,4%.”; lo que es un porcentaje tres veces más alto que el promedio mundial”.

Los medicamentos más vendidos son fármacos con propiedades analgésicas que sostienen aliviar o disminuir el dolor.

Pruitt y Von Korff, entre otros, han sugerido que ha llegado la hora de un “cambio de paradigma” en el enfoque de la medicina moderna a este problema.

En base a la creciente evidencia clínica y circunstancial “creen que la razón última de la persistencia del dolor está en la mente / cerebro o subconsciente. Esto crea o perpetúa el dolor con el fin de distraer la atención de las emociones que son demasiado amenazantes para el individuo para hacer frente conscientemente, como la ira, la rabia, el dolor o la ansiedad”. Se refieren a esto como el " síndrome de dolor distracción."3

Para los que se sienten atrapados en lo que pareciera ser un laberinto sin salida de dolor y recetas médicas, pueden sentir que tiene que existir una mejor manera de enfrentar el dolor.

En su libro Best-Seller, Ciencia y Salud con la Llave de Las Escrituras, Mary Baker Eddy, renombrada autora y reformadora religiosa del final del siglo XIX, escribió acerca de la naturaleza mental del dolor y placer:

 “Los nervios no son la fuente del dolor o del placer. Sufrimos y gozamos en nuestros sueños, pero el dolor o placer no se comunica por medio de un nervio. He visto el intento inconsciente de rascar la punta de un dedo amputado varios meses atrás. Cuando ya no está el nervio que decimos que era la causa del dolor, y el dolor aún persiste, se demuestra que la sensación está en la mente mortal y no en la materia.”4

El dolor no es un asunto de risa, pero si una buena carcajada acompañada por un ánimo optimista y un vivir sano puede prevenir, disminuir o aliviar los síntomas de los dolores que nos aquejen– ¡incorporémosla y bienvenida sea!

Melanie Harrington de Alcázar es Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana para Chile.

1          http://es.wikipedia.org/wiki/Patch_Adams

2          http://www.mayoclinic.com/health/stress-relief/SR00034

3          http://www.cienciacristiana.net/marybakereddy paginas 211-212

4          http://www.cienciacristiana.net/cienciaysalud

 

 Imagen: Flickr_Creative Commons_Pupaclown ll_20131017_José Gorriz_16



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La risa: ¿Remedio para el dolor?

 


En el siglo XVII, un médico Inglés, Dr. Thomas Sydenham comentó, “La llegada de un buen payaso ejerce una influencia más beneficiosa en la salud de un pueblo que de veinte asnos cargados de remedios”.

La vida de Hunter Doherty "Patch" Adams, médico estadounidense, activista social, ciudadano diplomático y escritor, fue la base de la inspiración del libro, Gesundheit: Good Health is a Laughing Matter, por Adams y Maureen Mylander, y de la película Patch Adams (Dr. de la Risa),  protagonizada por Robin Williams.1

                                                                                                                                                           Adams fue el inventor de la risoterapia y el responsable de la inclusión de ésta en la medicina moderna con fines médicos y terapéuticos.

La risoterapia es una estrategia o técnica psicoterapéutica tendiente a producir beneficios mentales y emocionales por medio de la risa. Ayuda a desdramatizar las situaciones difíciles de la vida y adesarrollar en las personas un espíritu más optimista en cuanto a su entorno y sus propias posibilidades.

Un artículo escrito por el Staff de Mayo Clinic informa que una buena carcajada no sólo puede aligerar su carga mental, sino también puede provocar cambios físicos en su cuerpo. Según el artículo, la risa puede:

·         Estimular el corazón, los pulmones y los músculos

•    Activar y aliviar nuestra respuesta al estrés

•    Calmar la tensión y reducir algunos de los síntomas físicos de estrés

•    Mejorar el sistema inmunológico mediante la liberación de neuropéptidos que ayudan a combatir el estrés y las enfermedades potencialmente más graves

•    Aliviar el dolor, haciendo que el organismo produzca sus propios analgésicos naturales

•    Aumentar el nivel de satisfacción personal del individuo y facilitar su respuesta a situaciones difíciles y

•    Mejorar el estado de ánimo y hacernos sentir más felices.2

Naturalmente, cada individuo tiene la libertad de elegir lo que considera la manera más adecuada para enfrentar el dolor y sus síntomas.

Según otro artículo publicado en El Mercurio de Santiago, Chile, el 30 de noviembre, 2012: “Un estudio poblacional reciente en Santiago, encontró una prevalencia anual en el uso de psicofármacos de 31,4%.”; lo que es un porcentaje tres veces más alto que el promedio mundial”.

Los medicamentos más vendidos son fármacos con propiedades analgésicas que sostienen aliviar o disminuir el dolor.

Pruitt y Von Korff, entre otros, han sugerido que ha llegado la hora de un “cambio de paradigma” en el enfoque de la medicina moderna a este problema.

En base a la creciente evidencia clínica y circunstancial “creen que la razón última de la persistencia del dolor está en la mente / cerebro o subconsciente. Esto crea o perpetúa el dolor con el fin de distraer la atención de las emociones que son demasiado amenazantes para el individuo para hacer frente conscientemente, como la ira, la rabia, el dolor o la ansiedad”. Se refieren a esto como el " síndrome de dolor distracción."3

Para los que se sienten atrapados en lo que pareciera ser un laberinto sin salida de dolor y recetas médicas, pueden sentir que tiene que existir una mejor manera de enfrentar el dolor.

En su libro Best-Seller, Ciencia y Salud con la Llave de Las Escrituras, Mary Baker Eddy, renombrada autora y reformadora religiosa del final del siglo XIX, escribió acerca de la naturaleza mental del dolor y placer:

 “Los nervios no son la fuente del dolor o del placer. Sufrimos y gozamos en nuestros sueños, pero el dolor o placer no se comunica por medio de un nervio. He visto el intento inconsciente de rascar la punta de un dedo amputado varios meses atrás. Cuando ya no está el nervio que decimos que era la causa del dolor, y el dolor aún persiste, se demuestra que la sensación está en la mente mortal y no en la materia.”4

El dolor no es un asunto de risa, pero si una buena carcajada acompañada por un ánimo optimista y un vivir sano puede prevenir, disminuir o aliviar los síntomas de los dolores que nos aquejen– ¡incorporémosla y bienvenida sea!

Melanie Harrington de Alcázar es Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana para Chile.

1          http://es.wikipedia.org/wiki/Patch_Adams

2          http://www.mayoclinic.com/health/stress-relief/SR00034

3          http://www.cienciacristiana.net/marybakereddy paginas 211-212

4          http://www.cienciacristiana.net/cienciaysalud

 

 Imagen: Flickr_Creative Commons_Pupaclown ll_20131017_José Gorriz_16



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