Felicidades a Adelson y Eurovegas

 

. Lo que nos cuentan desde el Gobierno sobre Eurovegas no es cierto. La maquinaria de la confusión funciona a pleno rendimiento para engañar a la población. Sucedió con Rumasa, el 11-M y tantas criminales estratagemas que luego los jueces se encargan de enterrar. Mediante el solapamiento es posible cualquier aberración con rúbrica política y reafirmación jurídica. El tándem de la estafa permanente es funcional hasta en lo más descarado. España es un país poco digno y en nada se diferencia de una república bananera, salvo en la habilidad para disfrazar de honor lo que es pura y llanamente una intención criminal a perpetuidad.

Basta llegar al poder para robar, matar, estafar, explotar, arruinar a la ciudadanía y salir de rositas con salvas de honor, imbéciles somos, por los males causados. Un país de mentira que fuera de nuestras fronteras es harto conocido por su corrupción sin fin.

España es un país maravilloso en manos, durante décadas, de miserables y eso es evidente en el extranjero. Sólo Aznar se responsabilizó de la buena marcha que fue sólida, pese a quienes pretenden restarle los méritos adquiridos de su brillante gestión económica.Ese esplendor caducó sine die después de Zapatero. Adelson ha decidido lo mejor después de que se le avisara acerca de los antecedentes de rapiña que los politicastros acostumbran a perpetrar con impunidad desde hace décadas. Ahora le acusan de que su inversión era insuficiente, cuando el inversor sólo ha pedido seguridad jurídica para garantizar que ningún cambio de gobierno fuese a provocar una modificación en las condiciones del contrato con el Partido Popular.

Adelson conocía muy bien al ladrón de Felipe González quien tomó el Holding Rumasa por las armas, se sacó de la bragueta un decretazo, sodomizó a la judicatura haciéndola pasar por el aro de la orgía de lo aberrante y se aseguró de comprar la impunidad de su carácter estafador con jueces al servicio de la falacia y la indefensión de la víctima del latrocinio. ¿De verdad creía Sheldon Adelson que aterrizaba en un país democrático y de normativas claras, acerca de la seguridad para invertir en un negocio de esa envergadura con garantías?

Alguien contactó, con muy buen criterio de Justicia, para poner en antecedentes al multimillonario norteamericano y así supiera realmente en qué país, el verdadero, se jugaba los cuartos.

Seguramente, después del aviso, el equipo de Eurovegas investigó en el pasado y el presente de tantas coyunturas delictivas que han conformado el inmundo bagaje de la política en España, con absoluta parcialidad en los tribunales cuando a conveniencia se han usado la ley y la justicia con descaro prevaricador pero consentido.

España apestaba y el Proyecto de Alcorcón era una futurible víctima al estilo expropiador de Rumasa, en cuanto hubiese un cambio de gobierno. No había responsabilidad jurídica y Adelson despertó para contemplar un país taimado y desagradecido capaz de arrancar a dentelladas el trabajo honrado de un empresario.

Ahora Adelson buscará lugares muy alejados de España para encontrar la básica decencia y donde le aseguren que su esfuerzo inversor no será arrasado en el futuro por una pandilla de alimañas;  ésas que usan el poder absoluto para lograr que cuele un expolio criminal como Rumasa o un golpe de estado-sí, golpe de estado- con 192 asesinados.

 Eurovegas ha elegido su mejor destino huyendo de una futura estafa con pretexto político. Después de trabajar muy seriamente para encontrar soluciones a los Inversores de Nueva Rumasa, mi balance de experiencia con el extranjero me ha hecho comprender que internacionalmente nos conocen mejor que con la ceguera del pueblo para juzgar lo sucedido en décadas de aparente democracia.

 La imagen de chulos y déspotas que gastan los políticos ahuyenta a empresarios y financieros que jamás apostarían por la honradez o buena voluntad de los dirigentes en España.

 Desgraciadamente, un país como éste posee fama de tramposo y sucio, incongruente y poco veraz, plagado de criminalidad encubierta por gobiernos capaces de robar con excusas demagógicas mediante la politización rastrera de los tribunales. Durante este tiempo he advertido  que fuera de las fronteras españolas, la fama del político español es lo más parecido  a la del delincuente que manipula todo, confiado y a sabiendas de que no hay castigo.

No hay garantías jurídicas para ningún gran inversor. Con buen criterio, Sheldon Adelson exigió que el Estado le indemnizara en caso de que algún malnacido decidiera tomar por las armas, como en 1983, toda una ciudad del juego con la excusa del beneficio social.

Rajoy se negó asegurando que no podía garantizar la continuidad de una política concertada con otro gobierno en el poder. Una gran patraña porque a ver cómo se explica la amnistía pactada de Zapatero con ETA que ha sido cumplida sin estar el PSOE gobernando. Lo de Estrasburgo ha sido una estafa jurídica nada sorprendente sabiendo de dónde llegan estos lodos. Que no vengan con monsergas del empleo en un país donde destruyeron cerca de 100.000 puestos de trabajo directos de Rumasa y otros 300.000 indirectos. Que los zurzan con la excusa del empleo cuando dejaron caer Nueva Rumasa con 10.000 empleados por mucho menos que otras empresas que se mantienen a flote con mayor déficit y el beneplácito político. Hipócritas que poco les importa el bienestar del pueblo.

A Adelson le iban a estafar, tarde o temprano y se le previno. Dicen ahora que no existía inversión suficiente. La mentira para disfrazar la derrota. Veremos Eurovegas construida y a pleno rendimiento con un feliz inversor lejos de la estafa del país donde todo, lo malo permanente, es posible.

Así pues, mis felicitaciones más sinceras a Sheldon Adelson, quien despertó comprobando que iba a construir sobre arenas movedizas un complejo sólo a la altura de los mejores países entre los que, obviamente, España para nada se encuentra.

Ni Olimpiada, ni Eurovegas; aquí se han ganado a pulso los políticos y jueces la fama de no confiables… y con los mismos vamos a peor.

UNETE



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