. El 98% de las empresas encuadran en tal categoría, y además
generan el 72% de los empleos formales existentes. Empero, también es país
donde las pymes sufren severamente, pues el 82.5% desaparecen antes de cumplir dos
años de vida. Son el motor de la economía, pero un motor en mal estado.
Un elemento
crucial para el éxito de toda empresa, es el acceso al financiamiento. Resulta
quizá imposible, que una entidad sobreviva y crezca sin esta importante palanca
de desarrollo. Así, el crédito es el combustible de toda economía; pero en
México, hace años que nuestro motor no tiene combustible, ni en cantidad ni en
calidad.
En el
país, el crédito interno al sector privado, asciende a 27.7% del PIB; cifra que
contrasta con 68.4% en Brasil, 73.3% en Chile, o 116% de Francia. Vaya, por
ello las pymes sólo reciben el 15% del financiamiento empresarial otorgado; es
un abandono total para el motor de nuestra economía.
Para la
banca extranjera, México es la nación más rentable del orbe; obtienen un 20% de
rendimiento sobre capital propio, el doble de lo generado por sus casas
matrices. En el caso de los españoles, aportan a sus corporativos un tercio de
los beneficios a nivel mundial. Que bien que sean rentables, pero que igual se
comprometan con la economía nacional.
La banca,
argumenta no prestar mayor cuantía y a mejores tasas, porque los usuarios se
sobre endeudan, dejan de pagar, y resulta muy difícil realizar las garantías
para recuperar el dinero. En lo primero, ellos son los culpables, pues el sobre
endeudamiento, se inhibe con análisis crediticio de calidad. En las garantías
coincido; el marco jurídico debe favorecer un adecuado ambiente de negocios.
En tal
óptica, fue propuesta y aprobada la Reforma Financiera, una política pública
que luce bien, pues busca que los bancos presten más y más barato, además de fomentar
la bancarización y el ahorro, elementos clave para lograr competitividad y
desarrollo en la economía; también se contemplan medidas para brindar mayor agilidad
y certeza jurídicas a la banca.
Otros
cambios, consisten en que la Condusef tendrá mayores facultades, por lo que deberá
ser mejor árbitro y guía. Igual para la Secretaría de Hacienda, que ahora podrá
vigilar que los bancos sí estén prestando dinero de acuerdo a las reglas. Vaya,
orientación y certeza para los usuarios.
A la
banca, no le gustó tener que comprometerse y dejar la zona de confort; pero
bueno, como el potencial de aporte al crecimiento económico es sustancial; 0.5%
del PIB; pues ojalá que se cumplan los objetivos y se usen las reglas. Ya es
hora de que le fluya el combustible al motor.
Amable lector, recuerde que aquí le
proporcionamos una alternativa de análisis, pero extraer el valor agregado, le
corresponde a usted.
COLUMNA VALOR AGREGADO - Comentarios en Twitter: @oscar_ahp