Las fiestas con las que se despide el año son una excelente ocasión para divertirse y disfrutar con amigos, pero también pueden convertirse en una fuente de problemas. Estos eventos de fin de año se celebran en discotecas y locales que se alquilan para montar las denominadas macrofiestas. Para los organizadores de estas fiestas, la última noche del año es una excelente ocasión de hacer dinero rápido y fácil, en muchas ocasiones vulnerando las normas que regulan estas actividades de ocio. Las irregularidades más frecuentes afectan al derecho de admisión y al incumplimiento de los productos y servicios ofertados en los correspondientes folletos publicitarios. Por eso es muy importante informarse de quien organiza la fiesta y si tiene la correspondiente autorización del ayuntamiento o de la comunidad autónoma donde esté ubicado el local. En cualquier caso y en relación con los posibles conflictos que puedan surgir cuando se acude a este tipo de fiestas es importante conocer tanto las obligaciones de quienes las organizan, como los derechos de quienes asisten a ellas.




